LOS ZACATECANOS:
|
| VICTOR ROSALES Y FAMILIA. |
Trabajo leído en la Reunión
Ordinaria Mensual de
La Asociación de Cronistas
Zacatecanos, realizada en
chalchihuites, Zacatecas el
día 27 de marzo del año 2010
Es lamentable que muchos de los personajes que tuvieron participación
destacada dentro de la lucha armada, a través de la cual, nació la
Independencia de México, sean casi desconocidos. Tal es el caso de los
zacatecanos integrantes de la familia Rosales.
Don Víctor Rosales, Fulgencio, Francisco, Vicente, Sotero,
José María y Juan, hermanos de don Víctor, doña María Elena Gordoa, los
niños Timoteo y José así como doña Ricarda, dieron su sangre y su vida
por la Independencia de nuestra Patria.
Muchos caudillos como Hidalgo, Allende Aldama, etc.
perdieron la existencia a los pocos meses de iniciada la disputa. Otros,
como Morelos, Matamoros y algunos insurgentes del sur, combatieron
algunos años más; mientras que Víctor Rosales inició su lucha el 9 de
agosto de 1808 y murió el 20 de mayo de 1817, permaneciendo casi nueve
años en una guerra terrible y cruenta por independizar a la Patria del
yugo español.Durante los nueve años de participación activa, Los Rosales
dieron bastante de qué hablar, eso ha originado muchas contradicciones
en los biógrafos de los zacatecanos; algunos historiadores citan hechos
y lugares que otros hasta niegan. Durante el proceso de investigación de
la vida y obra de estos próceres, se ha ido acumulando material
suficiente para editar un libro muy completo.
Por las circunstancias socioeconómicas que se vivían en las minas y en
el campo durante aquella época, podría decirse que en Zacatecas, ciudad
donde nacieron y vivieron Los Rosales, todo estaba dado para convertir a
éstos y a muchos otros en amantes de la libertad y de la justicia, pues
la podredumbre social de las ciudades mineras, con la cual se conjugaban
la ignorancia, la pobreza, las desigualdades y las injusticias cometidas
por los dueños de minas, de los capataces y de los administradores de
las tiendas de raya, provocaban el deseo de salir de la inmundicia y a
luchar hasta conseguir una vida más digna.
La educación básica la recibieron Los Rosales de otro amante
de la libertad, el cual sin duda ejerció gran influencia sobre la
familia en cuestión. Fue el sacerdote mercedario Nicolás Porrés, quien
les enseñó las primeras letras, religión, aritmética, gramática,
historia, geografía, nociones de filosofía y agricultura. Este sacerdote
también participó en la lucha contra los peninsulares nocivos, que
pretendían sostenerse en el poder, aún a costas de la libertad de los
criollos y los nativos.
Es indudable que dentro de la familia de los Rosales,
destaca la personalidad de don Víctor; para hablar de la vida y la obra
de este héroe es necesario un trabajo específico el cual se presentará
en otra ocasión; ahora me referiré de manera sucinta a los otros diez
parientes que también lucharon por México; deseo destacar que el hecho
de que once miembros de una familia hayan entregado su vida en aras de
la patria, es algo único y quizá irrepetible. Dichos personajes fueron:
1.- Don Fulgencio que fue dueño de una empresa
manufacturera de pieles en León; luchó al lado de don Víctor por la
independencia Nacional; En la batalla de Monte de las Cruces fue
gravemente herido. A pesar de la herida, siguió cerca del
padre Hidalgo, asistió a la batalla de Aculco, ahí fue hecho prisionero;
lo colgaron de un árbol y lo fusilaron.
2.- Don Francisco fue administrador de una hacienda en Guanajuato, luchó por la Patria al
lado de sus hermanos, A principios de noviembre de 1812, don
Francisco fue hecho prisionero en la hacienda de Illueca y fue
fusilado por orden del español Galopen.
3.- Don Vicente fue minero en el Real de Catorce, se
unió a la lucha por la Independencia desde antes de 1810; en varios
lugares participó en cruentas batallas. A fines de noviembre de 1812, en la acción de Purépero, fue muerto a cuchilladas y a balazos a
manos de los realistas.
4.- Don Sotero era agricultor en la Sierra de
los Amoles; cuando surgió el levantamiento armado para luchar por la
Independencia, se unió a sus hermanos y siempre estuvo en los frentes de
batalla, desconozco el lugar y la fecha de su muerte.
5.- Don José María era uno de los más jóvenes de la
estirpe de Los Rosales, eso le permitió ser más valeroso y atrevido,
participaba principalmente dentro del grupo de caballería, junto con
Agatón capturaba caballos broncos y los ponía al servicio de los
ejércitos de don Víctor. En la hacienda de Bañón, él y otros insurgentes
capturaron 300 animales.
En septiembre de 1813, cuando José María
se encontraba en Guadalupe, Zacatecas; el Intendente Diego García Conde
mando capturarlo junto Francisco Villalobos; les mandó formar juicio por
haber acompañado a don Víctor en su atrevida entrada a Zacatecas. Los
presos fueron sentenciados a muerte y fusilados públicamente.
6.- Don Juan, fue quizá el más joven de Los Rosales.
Los biógrafos que lo mencionan no dan más información sobre sus
acciones, algunos autores lo mencionan siempre junto a los hermanos,
realizando actividades en defensa de la Patria.
7.- Doña María Elena Gordoa de Rosales fue hija del hacendado de El Maguey, conoció a don Víctor Rosales. Se
dice que fueron esposos y que procrearon a Timoteo y a José. En varias
ocasiones entregó caballería y otros pertrechos al grupo de los Rosales.
Presenció el fusilamiento salvaje de su hijo Timoteo.
El día 25 de septiembre de 1813, Rosales llevando en las enancas
de su caballo al pequeño Timoteo llegó a la plaza de San Agustín, ahí se
trabó un rudo combate; durante esta acción, fue herido y hecho
prisionero el hijo de don Víctor. Como el niño fue sentenciado a muerte,
doña María Elena, que vivía en Vetagrande, pudo ir a Zacatecas a
presenciar la infame ejecución de su querido hijo, cuyas heridas todavía
chorreaban sangre, cuando en una humilde camilla fue conducido al
matadero. Inútiles fueron los ruegos, el amargo y copioso llanto de la
afligida madre que de rodillas imploraba misericordia para su inocente
hijo.
El 19 de marzo de 1814, dando a luz a José, segundo hijo
de don Víctor Rosales, murió en Vetagrande doña María Elena Gordoa de
Rosales, mujer que hizo lo suyo por la Patria.
8.- Timoteo Rosales Gordoa. Por lo que dicen los
biógrafos de Los Rosales, se deduce que nació en 1802, fue hijo de don
Víctor Rosales y de doña María Elena Gordoa. Murió por “el grave
delito de ser hijo de Víctor Rosales”. En aquella acción,
de septiembre de 1813, el pequeño Timoteo fue tomado prisionero y
llevado ante el intendente, el cual ordenó a los realistas cometieran
uno de los crímenes de guerra más insólitos que se perpetraron en la
lucha por la Independencia Nacional. Luego de haber sido hecho
prisionero Timoteo Rosales fue azotado y ultrajado,
entonces el Intendente Irízarri ordenó que el niño fuera llevado al
patíbulo como todo un criminal. A fines de septiembre de 1813,
Timoteo fue fusilado como un delincuente. Veamos unas palabras de Elías
Amador:
…no hay palabras en el vocabulario de nuestra lengua, que pudieran
emplearse convenientemente para calificar esa inaudita y salvaje
atrocidad cometida en un niño de once años; indefenso, abandonado en
medio de enfurecidos enemigos, ultrajado y herido, sin una mano
protectora que lo ayudara, pues solamente la madre de Timoteo, doña
María Elena Gordoa, que vivía en Vetagrande, pudo venir a presenciar la
inicua ejecución de su querido hijo, cuyas heridas todavía chorreaban
sangre, cuando fue conducido al matadero.
Inútiles fueron los ruegos, el amargo y copioso
llanto de la afligida madre que de rodillas imploraba gracia para su
inocente hijo, ante el endurecido corazón de los fieles esbirros de la
tiranía colonial, quienes al manchar con sangre inocente el suelo de
Zacatecas, arrojaban sobre la causa realista el indeleble y negro
nubarrón de la infamia, elevando, sin quererlo, al cielo de la
inmortalidad, entre espléndidos y gloriosos fulgores, el nombre de una
pequeña víctima inmolada en los altares de la Patria, entre el lastimero
llanto de una madre
9.- José Rosales Gordoa,
nació el 19 de marzo de 1814, hijo de don Víctor y de doña María Elena
Gordoa; en el acto de su nacimiento murió su madre. En octubre de 1814,
a los seis meses de edad, en la hacienda de El Maguey, Zacatecas,
cuando era cuidado por doña Ricarda Rosales, por el delito
de de ser hijo de Víctor Rosales, fue hecho prisionero. Junto con doña Ricarda. Fue conducido a México y
encerrado en los calabozos de la Inquisición, ¿Sería necesaria mayor
ignominia realista? Luego fue liberado gracias a Doña Leona Vicario. Con
el tiempo aquel pequeño huérfano José, donó a la nación las banderas que
doña Ricarda había cuidado junto a él
10.- Doña Ricarda, hija de don Fulgencio, junta con sus parientes, luchó por la Patria; como ya se dijo, en el mes de octubre de 1814,
fue hecha prisionera en la hacienda de El Maguey, Zacatecas; cuando se
encontraba cuidando al niño José Rosales. Fue conducida a México y
encerrada en los calabozos de la Inquisición, se dice que logró salir de
ese lugar con la ayuda de doña Leona Vicario. Ricarda murió en Los
Remedios, Guanajuato. Uno de los hechos importantes realizados por esta
mujer, fue el rescate de las banderas con las que Hidalgo y otros
caudillos salieron de Guanajuato después del grito de Independencia.
Así participaron once miembros de una familia de
zacatecanos en la guerra por la Independencia de México, creo que ahora
que México y los mexicanos conmemoran el bicentenario del inicio de la
lucha armada, lo menos que podríamos hacer los zacatecanos sería
difundir su historia a la niñez y a la juventud. Por hoy termino
diciendo. ¡Que vivan los zacatecanos miembros de la familia de don
Víctor Rosales.
Fuentes:
Alejandro Villaseñor y Villaseñor. Biografías de los héroes y
caudillos de la Independencia.
Elías Amador. Bosquejo Histórico de Zacatecas. Tomo segundo. 3°
Edición PRI, México 1982.
Francisco Sosa.- Mexicanos Distinguidos.-
Ma. de Jesús Reveles Félix. VÍCTOR ROSALES. Un héroe desconocido.
Junio de 1985.
Morelos, Zacatecas, 20 de febrero del año 2010
Profesor José R. Trejo Reyes
CRONISTA MUNICIPAL..
Elías Amador. op.
cit., p. 124.
PANORAMICA DE MORELOS, ZAC... 1960
MORELOS ERA ZURDO
TIENE LA LEY EN LA IZQUIERDA
Y LA ACCIÓN EN LA DERECHA,
PENSABA EN AYUDAR A LA
IZQUIERDA,
REPRESENTADA POR LOS MAS
POBRES Y REPRIMIDOS.
MORELOS, ZACATECAS
Profesor José R. Trejo
Cronista Municipal
ÉPOCAS PREHISPÁNICA Y COLONIAL
Hasta antes de 1986,
sobre la historia de Morelos, Zacatecas, sólo se sabía lo que contaba la
tradición oral, pues se había perdido la verdadera memoria histórica y
esa tradición oral narraba casi puros cuentos sin fundamento.
A partir de dicho
año se han localizado bastantes documentos con los que podemos afirmar,
por ejemplo:
Según la Cronología
de Fray Gerónimo
de Mendieta, el día 1 de septiembre de 1554 pasó por este lugar la
expedición formada por Juan de Tolosa, Diego de Ibarra, Fray Gerónimo de
Mendoza, Fray Gerónimo de Mendieta, varios españoles, cientos de indios
culturizados y una recua de noventa mulas cargadas de bastimentos y
varios cientos de cabras, ovejas y reses. Intentaban conquistar el norte
del país. Al siguiente día llegaron a Fresnillo.
Fray Gerónimo de
Mendieta afirma que en el lugar había naturales que andan en cueros, lo
que significa que fue un sitio donde habitaba gente prehispánica,
probablemente seminómada, pues no se han localizado vestigios de
construcciones
-------------------------------------------------------------
A partir de 1580
varios documentos relacionados con este pueblo mencionan insistentemente
a un personaje llamado ANTONIO DE FIGUEROA. Este señor resultó ser el
primero en establecerse en lo que hoy es el pueblo de Morelos,
Zacatecas.
El día
20 de julio de 1588 llegó a San Lorenzo, España una carta de Antonio de
Figueroa dirigida al Rey de España, en ella a nombre de los mineros de
Zacatecas, solicitó …le hiciera la merced de un título de un lugar al
que llamaba La Cieneguilla de los Carneros, el
cual se encontraba a la salida de la ciudad de Zacatecas, por las
poblazones de la tierra adentro y que servía de abrevadero de los
ganados de sus carnicerías y de las mulas de sus molinos, recuas y
carros...
Este documento
demuestra que en 1588 ya existía en este lugar un pequeño rancho al que
se le llamaba CIENEGUILLA DE LOS CARNEROS o ESTANCIA DE LOS BORREGOS.
--------------------------------------------------------
Con el tiempo el
rancho fue cambiando de nombre, en 1620 era el RANCHO DE FIGUEROA,
después el RANCHO DEL ARROYO DE CHUPADEROS, luego CHUPADEROS y a partir
de 1894 MORELOS.
Decía la
tradición oral que Chupaderos, había pertenecido a las grandes haciendas
de El Maguey y Muleros. No fue cierto, pues desde su fundación hasta
1869 fue una pequeña hacienda independiente.
Sus dueños
fueron en 1675 Francisco Pérez de Aragón; en 1710 Gaspar Benito de
Larrañaga; en 1716 el conde de Santa Rosa; entre 1718 y 1726 los condes
de Santiago de la Laguna; entre 1729 y 1740 don Fernando de la Campa y
Cos, conde de San Mateo; en 1760 Gertrudiz Dionisia Sánchez; en 1784
Joseph Santiago Zenteno; en 1850 las monjas de Santa Mónica de
Guadalajara; en 1860 los hacendados de El Maguey; hasta que según el
Decreto del 8 de febrero de 1869, los habitantes del rancho de
Chupaderos compraron las propiedades para formar una municipalidad.
Elías Amador, en
su obra titulada “BOSQUEJO HISTÓRICO DE ZACATECAS,” dice …El 1 de
noviembre de 1853 la tribu de LOS CAHIGUAS, hombres audaces,
valientes y buenos jinetes. Procedentes del norte del país, llegaron
hasta Chupaderos y Las Pilas… Pretendían llegar a sus lugares de
origen, a sus cuevas y pertenencias, a sus antiguos CENTROS
CEREMONIALES, que se encontraban en esta región, porque en ese año
debían CELEBRAR EL NACIMIENTO DE SU SOL NUEVO. Los Cahiguas son
nuestros antepasados remotos; debe ser un orgullo sentirse Cahigua.
----------------------------------------------
En 1860 había en
Chupaderos más de mil habitantes, éstos encabezados por J. Cruz García,
varias veces solicitaron a las autoridades del estado, la formación de
la municipalidad.
El Gobernador J.
TRINIDAD GARCÍA DE LA CADENA solicitó al Congreso de la entidad que se
hiciera un estudio y si era posible se emitiera un decreto en el cual se
erigiera en municipalidad el rancho de Chupaderos.
Según el Decreto
No 68 el 8 DE FEBRERO DE 1869, se erigió en congregación municipal el
rancho de Chupaderos, para eso, se compraron en las propiedades a los
últimos dueños del rancho y casi 5 000 hectáreas a las haciendas de El
Maguey y Muleros, las cuales, tuvieron un costo de $10,000.00 oro.
DECRETO 137.- 1894.
El 20 de febrero de 1894, EL
LIC. MAURICIO YÁÑEZ, Gobernador Interino del Estado de Zacatecas, dio a
conocer a los habitantes del mismo, que: “EL CONGRESO DEL ESTADO,
mediante el DECRETO No. 137 decidía”:
ART. PRIMERO. El
Municipio de CHUPADEROS, perteneciente al Partido de la Capital, se
denominará desde el día 5 de mayo del mismo año: MUNICIPIO DE MORELOS.
En julio de 1903, cuarenta
personas de Morelos, encabezadas por Pedro Trejo Hinojosa, compraron en
quince mil pesos, 4 194 hectáreas pertenecientes a la hacienda de: El
Rosario y los ranchos de San Vicente y Bracho.
Participación del municipio de Morelos en la Guerra por la Independencia
de 1810
PRESENCIA DE LAS TROPAS
DEL PADRE TORRES Y ROSALES
El 14 de abril de 1811, López
Rayón, el Coronel Víctor Rosales y el Padre José Antonio Torres
regresaban de Saltillo hacia Zacatecas, comandando las tropas
insurgentes que habían quedado después de la tragedia de Acatita de
Baján; al llegar a los ranchos del arroyo de Chupaderos tuvieron un
ligero enfrentamiento contra las tropas realistas de Juan Manuel
Zambrano. Resultaron triunfadoras las tropas insurgentes, gracias al
apoyo de víveres y caballos que proporcionaron los habitantes de estos
lugares. Pequeña pero significativa participación de los lugareños de
Chupaderos en la lucha por la libertad.
Entre 1811 y 1821, varias veces
los ejércitos de ambos bandos cruzaron por el rancho, pues era paso
obligado entre los pueblos del norte del país y los del centro y del
sur, ya que por este lugar pasaba el CAMINO DE PLATA.
Tanto de Chupaderos, como de
los ranchos de Hacienda Nueva y Las Pilas, los contendientes en la lucha
armada se llevaban caballos, bestias de carga.
LA JOYA LUGAR HISTÓRICO
El 4 de julio de 1821, el
Sargento José Ma. Borrego dirigía las tropas insurgentes conocidas como
el Batallón mixto de Zacatecas, conduciéndolas de la Capital del Estado
hacia Fresnillo. Al pasar por un lugar conocido como LA JOYA,
perteneciente al actual municipio de Morelos, el Sargento Borrego dio a
conocer a los soldados del citado Batallón los acuerdos tomados en el
Plan de Iguala, con los que se daba por terminada la guerra de
Independencia.
Sólo en Nochistlán se habían
publicado dichos acuerdos, pero en el centro del Estado, no se habían
realizado festejos. Fue aquí donde por primera vez se celebró en el
interior del Estado con disparos de fusil el término de la sangrienta
lucha.
Ese mismo día los Insurgentes
pasaron a celebrarlo a la ciudad de Zacatecas, el 6 de julio se celebró
en Jerez, el 8 en Villanueva, Juchipila y Huejúcar, el 9 en Fresnillo,
el 11 en Vetagrande y a partir de ahí en otros lugares.
MORELOS EN LA REVOLUCIÓN MADERISTA DE 1910
Entre 1909 y 1915 sucedieron varios
hechos importantes relacionados con la Revolución Maderista. Con mucha
frecuencia se realizaron encuentros entre los federales y los
revolucionarios, de tal modo que la población civil estaba sujeta a los
problemas que se ocasionaban por la revolución armada.
El 10 de
abril de 1911 Llegó a Morelos, Zac. el Coronel LUIS MOYA.
Este zacatecano se
convirtió en revolucionario al revelarse contra el gobierno de Porfirio
Díaz desde antes de que estallara la lucha armada. Desde los primeros
días del mes de febrero de 1911, se dedicó a recorrer casi todas las
cabeceras municipales del Estado. Fue así como el 10 de abril del año
citado llegó hasta la Presidencia Municipal de Morelos; no modificó la
Junta de Gobierno, pues según la fuente, los funcionarios eran de ideas
revolucionarias y además, éstos se comprometieron a apoyar el movimiento
y participar en lo posible para bien del mismo.
El 5 DE JUNIO DE 1913, con un ejército
de más de 500 hombres, llegó a este lugar el General PÁNFILO NATERA,
venía de Fresnillo e iba con rumbo a Zacatecas; pasaron la noche en la
cabecera municipal, habiendo recibido de la población apoyo y alimentos;
el día 6 tomó por breve tiempo la ciudad capital, pues ésta pronto fue
recuperada por los federales
Según documentos del archivo
municipal, el 10 de Noviembre de 1913 el Presidente del municipio
informó al Jefe Político lo siguiente: ...han estado pasando muchos
revolucionarios, quienes se apoderan de caballos, sillas de montar y
armas, habiéndose llevado hasta la máquina de escribir de la Presidencia
Municipal.
El 7 de Enero de 1914, el
Presidente informó …varios revolucionarios pasaron exigiendo
préstamos a los habitantes de este municipio y golpearon al Sr. NICOLÁS
SIFUENTES excomisario del rancho de Las Pilas. Ese mismo día pasaron los
federales y en el rancho de San José de Gracia quemaron las arcinas de
tlazole con todo y maíz, llevándose como recluta en contra de su
voluntad al Sr. PERFECTO DE SANTIAGO.
El día 19 de junio de 1914
llegaron a Morelos tropas federales trayendo carretones cargados de
tanques con petróleo, pretendían quemar la población y principalmente
las tlazoleras y forrajes que pudieran servir a las tropas villistas.
Varios vecinos, se trasladaron a caballo
a la Estación de Calera a pedir auxilio a los revolucionarios que
estaban llegando a ese lugar para realizar la Toma de Zacatecas.
A poco rato estuvieron en Morelos los
Generales Felipe Ángeles, Chao, Urbina y Rodríguez quienes luego de
sostener un ligero tiroteo con los incendiarios, los hicieron huir con
rumbo a Hacienda Nueva y a la ciudad capital.
El día 20 de junio se reunieron
en el edificio de la Presidencia municipal los Generales Felipe Ángeles,
Pánfilo Natera y el estado mayor de la División del Centro y casi todo
el de la División del Norte, en esa reunión prepararon todo el plan para
la Toma de Zacatecas de 1914 y sólo esperaban la llegada del Centauro
del Norte para que diera su visto bueno.
El 22 de Junio llegó a Morelos
el General Francisco Villa y al conocer el plan de
batalla, hizo algunos arreglos quedando todo listo para que el día 23 de
junio se realizara la épica acción que condujo a la toma de Zacatecas y
con ella, a la tumba del huertismo. La noche entre el 22 y 23 de junio,
la pasó Villa en una bodega muy escondida y bien protegida por sus
guardias.
Según el diario del General
Felipe Ángeles, el día 23 de junio de 1914, desde muy temprano cerca
de 15 000 villitas se colocaron en sus posiciones.
Según documentos del municipio,
entre el 19 y el 24 de junio se sacrificaron más de mil cabezas de
ganado para alimentar a las tropas aquí acampadas... Se utilizaron
toneladas de forrajes y maíz para alimentar la caballería que estuvo en
este lugar ...Muchos hombres fueron llevados de leva por los federales y
muchos otros se enrolaron libremente en las tropas de la División del
Norte.
Aquí cabe una mención especial
para don Felipe Rojero, don Jesús Vázquez, don José Pinedo
Carrillo (El Chepito), Nicolás Sifuentes excomisario del rancho de Las Pilas y Perfecto de
Santiago quien fue llevado por la leva en enero de 1914 y otros personajes que participaron en
la lucha armada de la Revolución Mexicana.
El 7 de febrero de 1922 se fraccionó la hacienda de La Pimienta, los habitantes de estos pueblos
compraron parte de esas tierras, son casi 5,000 hectáreas con las que se
formó el fraccionamiento agrícola conocido como La Pimienta
El 20 de noviembre de 1923 con 11 328 Hectáreas expropiadas a las haciendas de El Maguey, La
Pimienta y Muleros se formó el Ejido Morelos.
La resolución presidencial
apareció el 18 de diciembre de 1924 y el 3 de noviembre de 1925, tomaron
posesión de las tierras 136 socios originales. En la actualidad existen
en la nómina más de 450 ejidatarios.
ESCUDO MUNICIPAL
Este escudo fue aprobado por
el H. Ayuntamiento el año de 1987. Está dividido en cuatro partes; visto
de frente, en la parte superior izquierda se encuentra un templo sobre
un cerro, representando la religiosidad y las costumbres de los
habitantes; en la parte superior derecha se dibuja un disco de engranes
en forma de sol, representando el trabajo y el progreso permanentes de
sus habitantes; en la parte inferior izquierda se observan los surcos de
un campo de labranza iluminado por el sol anterior, este campo
representa la agricultura, actividad principal del municipio; en la
parte inferior derecha se observa la efigie del Generalísimo José Ma.
Morelos y Pavón, de quien está tomado el nombre del municipio desde el 5
de mayo de 1894
Las cuatro partes señaladas
tienen una corona de oro y plata significando los metales que se han
extraído de las minas, la democracia y el pluralismo político. La serie
de adornos y orlados que rematan al escudo en general, significan la
cultura y la buena educación.
El significado de los colores
del escudo son: el color negro representa los retos a vencer y el
porvenir; el color café representa la fuerza de voluntad; el amarillo
oro significa el oro de la buena economía; el amarillo claro representa
los ideales de la niñez y la juventud y el blanco la pureza de las
mentes estudiantiles.
Finalmente tiene una leyenda
que dice: MORELOS, ZAC., TRABAJO, PROGRESO Y LIBERTAD, 1869–1894. Pues
en mil 1869 se erigió en municipio separándose de Vetagrande y en 1894
se le cambió el nombre original de Chupaderos por el de Morelos.
Morelos, Zacatecas a 24 de febrero del
año 2010
PROFR. JOSÉ R. TREJO REYES
CRONISTA MUNICIPAL

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER...
MUJERES DISTINGUIDAS DEL MUNICIPIO DE MORELOS, ZAC.
TRABAJO PRESENTADO POR EL CRONISTA
MUNICIPAL
EN EL AUDITORIO DEL INSTITUTO MUNICIPAL
DE CULTURA
MANUEL PUENTE VILLELA
EL DÍA 8 DE MARZO DEL AÑO 2010
Saludo respetuosamente a las autoridades
presentes y a las personas que las acompañan en el presídium. Saludo con
cariño a todas las mujeres y al público en general.
Mucha gracias a la Maestra
Lidia García por invitarme a participar en este importantísimo acto.
Con motivo del día internacional de la
mujer, pueblo y autoridades del municipio de Morelos, nos encontramos
reunidos para celebrar el día de las mujeres. Para mí celebrar es hacer
fiesta solemne, grande, es rendir homenaje con respeto, con cortesía con
respeto. En este caso, la fiesta grande y solemne, el homenaje
respetuoso y cortés va dedicado a las reinas de nuestros hogares y de
nuestro pueblo. A las mujeres.
Pero esta es una fiesta
especial, es una manifestación de nuestro respeto y cariño en forma
festiva y enfática, sin embargo no debemos olvidar que para que la mujer
y el hombre sean felices, debe entregárseles siempre, todos los días y
todos los minutos, el respeto, la cortesía, el cariño, la justicia, la
tolerancia el perdón y el amor completo.
Por desgracia, todavía hace
poco tiempo, las sociedades veían a las mujeres como seres inferiores y
peor aún, todavía en nuestros días se sigue practicando el machismo, la
discriminación y el dominio de los hombres hacia las mujeres, aunque
también se observan mujeres dominantes que maltratan a la familia y a
los propios hombres.
Muchos de los aquí presentes
tal vez recordemos cuando en los hogares se decía: No es bueno que
las mujeres estudien, pues se van a casar y de nada sirven los gastos
que se hagan con ellas. O quizá recordemos aquellas películas
mexicanas donde se denigraba a las mujeres con frases tan vergonzosas
como: Las mujeres sólo sirven pa’l petate y pa’l metate.
Yo calificaría todo el problema
como incultura y la clave para corregirlo está en la familia, si las
familias siguen teniendo padres y madres dominantes, arbitrarios e
injustos, eso seguirá siendo la sociedad. El gobierno, la Escuela, la
iglesia y la sociedad algo pueden hacer para mejorar la situación, pero
faltan métodos y formas de proceder, no se está haciendo exactamente lo
necesario para mejorar las cosas, se hacen algunos buenos intentos, como
éste por ejemplo, pero falta continuidad y constancia en el proceso
formativo de la familia.
Felicito a nuestras autoridades
y a la Maestra Lidia por sus esfuerzos, ojalá y continúen por ese
camino.
Veamos ahora, cómo se ha sido
históricamente el problema:
En nuestro pueblo, como en casi
todos los pueblos del mundo, el fenómeno discriminatorio ha tenido dos
caras claramente visibles. Ha habido mujeres formadas y educadas dentro
del seno de familias donde se respetan los derechos de los seres
humanos, entre ellos los de la mujer. Pero se da el caso de mujeres
sumisas, dóciles, resignadas y podríamos decir hasta contentas con su
situación, pues así han sido educadas y aparentemente no pueden aspirar
a más.
Algunas desean que su situación
sea diferente, pero ya resignadas sólo les queda el recurso de implorar
de Dios el buen trato de los crueles maridos.
Aquí en nuestro pueblo existe
una leyenda, casi historia que nos dibuja con claridad la situación.
Recordemos aquel matrimonio formado por Jacinta e Isidro, los cuales
vivieron hace muchos años en este pueblo, cuando se llamaba Estancia de
los Borregos. Dice la leyenda:
Era Jacinta buena
mujer, pero tan desgraciada como buena. Tenía tres años de casada y
habían sido de continuo tormento; su esposo Isidro, un gañán alto, muy
trigueño sin pizca de barba, de pequeños ojos cafés, de mal carácter y
para colmo tonto, tenía la extravagante creencia de que a la esposa
debía tratársele a golpes para que fuera siempre dócil y obediente.
Isidro se dio
cuenta de un caso singular sucedido en la ciudad de Zacatecas, el cual
lo afianzó más en aquella idea. Una ranchera demandó a su esposo ante el
Juez Municipal. Fijémonos por qué fue la demanda; la mujer se quejaba de
que el marido ya no la quería. El juez le preguntó la causa de tal
afirmación, a lo que ella contestó: mi marido ya no me ama, el
juez le preguntó: por qué? Ella contestó: pues hace mucho
tiempo que no me pega.
Días después, con
el pretexto de que los frijoles no estaban bien cocidos y diciéndole que
por amor a ella y a sus hijos, Isidro dio a Jacinta una terrible tunda
de reatazos. La pobre mujer no tenía ni a donde volver los ojos, ni con
quien desahogarse pues en la Estancia de los Borregos, no había
más casa que la suya, ni más vecinos que dos o tres peones.
Jacinta era
devotísima de San Juan Bautista, devoción que desde niña adquirió en el
hogar paterno. En la salita de la casa tenía clavada en la pared una
estampa del Santo, debajo de ésta, tenía una repisa con flores
silvestres y una lámpara que ardía continuamente.
En aquellos días se
celebraba en Pánuco la Morisma, la cual. como ustedes saben,
consiste en un simulacro de guerra entre moros y cristianos. El Gran
Turco y el Jefe Cristiano en insolentes y altisonantes arengas, se
retan, alternándose los combates que duran tres días y concluyen con la
victoria de los cristianos que cortan la cabeza al Gran Turco, siendo
digna de verse la entusiasta gritería con que sobre una garrocha pasean
en forma triunfal la ensangrentada cabeza de cartón del decapitado moro,
pues en el cuello del vencido colocan una vejiga de toro llena de sangre
para que el espectáculo se aproxime más a la realidad.
Uno de los que
siempre se distinguían en tales fiestas por su marcial aspecto, lo
vistoso de su uniforme y el entusiasmo con que se alistaba entre los
cristianos, era El Volcán, un ranchero fanfarrón y alocado, a
quien por su carácter, sus amigos lo designaban con aquel apodo.
El Volcán era originario de Pánuco, sólo que por motivos de trabajo había emigrado
a la hacienda de El Maguey, pero cada año ocurría a su pueblo de
origen para participar con mucho entusiasmo en Las Morismas.
Después de comer,
salió El Volcán de la Hacienda de El Maguey, acompañado de
dos amigos, los tres iban en magníficos corceles, con ánimo de pasar la
noche en Vetagrande, donde tenían unos familiares, para al día
siguiente, muy temprano, llegar a Pánuco a tomar parte en la Morisma.
El Volcán iba contentísimo en el caballo blanco de su padre y dejaba con la boca
abierta a los transeúntes que contemplaban aquel extraño militar dorado,
casco de hoja de lata, con blanco penacho, uniforme también blanco con
vivos rojos y una especie de manto color rosa brillante.
Casi obscurecía
cuando El Volcán y sus amigos se hallaban cerca de La Cieneguilla de los Carneros o La Estancia de los Borregos. O
sea en lo que fue Chupaderos y hoy es Morelos.
De repente se
escucharon desesperados gritos que demandaban auxilio.
Entonces, el loco
de El volcán dijo a sus amigos --Es el momento de que actúe el sable
del vencedor de Lepanto– Los compañeros se quedaron absortos sin
tener tiempo de contestar; desenvainó su espada, cargó con las espuelas
los muslos del brioso palomo y partió a carrera abierta. No muy lejos,
cerca de una nopalera, distinguió a un hombre que azotaba furioso a una
mujer, quien imploraba misericordia y llamaba a gritos al Señor San
Juan.
El Volcán, lleno de indignación ante el abuso de la fuerza, arremetió a cintarazos
contra Isidro que azotaba a la infeliz Jacinta. Mientras que aquél,
estupefacto contemplaba al Volcán; Jacinta postrada en tierra,
clamaba agradecida.
¡Bendito seas, oh
milagrosísimo San Juan Bautista, protector mío! Ya tengo quien me
defienda.
Una vez cumplido
aquel acto de justicia, a largo trote de su caballo, sereno se dirigió
al lado de sus amigos, quienes temerosos por la barbaridad que acababan
de presenciar, continuaron su marcha a galope y junto a ellos su fogosos
amigo.
Durante los días de
las fiestas en Pánuco, los tres camaradas, cuando recordaban el
incidente, se reían a carcajada suelta, celebrando la temeridad del
alocado Volcán.
Cuando concluyeron
las fiestas de la Morisma, todos volvieron a sus hogares, los dos
amigos de El Volcán, salieron de Pánuco antes que aquél. Llenos
de curiosidad por saber las consecuencias de la quijotesca aventura de
su amigo, al pasar por la Estancia de los Borregos, hicieron alto
frente a la casita de Isidro y pidieron a Jacinta, que estaba a la
puerta, un jarro de agua. La buena mujer se los dio con gusto, la cual
tenía una cara de solemnidad que era para alabar a Dios.
Juraría, dijo uno
de los viajeros a Jacinta, que vive usted muy feliz en este lugar,
porque el regocijo le sale a la cara.
Sí, señores,
respondió Jacinta, desde que se me apareció el Señor San Juan Bautista,
hace cuatro días y castigó a mi marido, no cabe el júbilo en mi pecho.
Y cómo es el Señor
San Juan? Dijo con ironía el viajero.
¡Hermosísimo!
Contestó con emoción Jacinta. Rostro de Querubín, casco de oro purísimo,
vestido con los colores de la aurora, jinete en un caballo blanquísimo
como no los hay, como no los puede haber sobre la tierra.
Y el marido de
usted ¿también vio al Santo?
¡Que si lo vio! Le
vio y le sintió, señores; es decir, sintió el peso de su bendita mano y
hoy temeroso de las iras del gran Santo, mi Isidro está enteramente
convertido.
En esos momento
llegaba el buen Isidro. ¿Verdad, Isidrito de mi alma, le dijo Jacinta,
que se nos apareció el Señor San Juan Bautista?
Verdad, repuso
Isidro, limpiándose con la mano derecha dos lagrimones que espontáneos
brotaron de aquellos ojos color de almendra y luego quizá por asociación
de ideas, se llevó ambas manos a las posaderas, lugar donde
principalmente descargó su ira el furibundo Volcán.
Los dos viajeros se
esforzaron por contener la risa, dieron unos tragos de agua y
continuaron su viaje despidiéndose de los esposos.
Y es fama que desde
la memorable fecha en que el Volcán cintareó a Isidro, éste no
volvió a pegar a su esposa y ambos juraban por Dios y por todos lo
santos de la corte celestial que el Señor San Juan baja del cielo para
castigar a los maridos de este pueblo que azotan a sus esposas.
Será por eso que
aquí se trata bien a las mujeres?
En todos los
pueblos del mundo, siempre han existido mujeres distinguidas, bástenos
con decir que ningún aldea podría subsistir sin la presencia de la
mujer; casi siempre, las mujeres juegan el papel de madres y formadoras
naturales de su familia, lo que les es suficiente para ganarse el cariño
y el respeto de su descendencia; con frecuencia las encontramos
desempeñando los papeles de maestras, enfermeras, liderezas naturales,
etc. alcanzando en ocasiones a trascender más allá de las fronteras
naturales de sus familias, lo que las convierte en mujeres importantes
de su comunidad o hasta de su región.
Pueden presentarse
casos de liderezas con influencia positiva o desgraciadamente, no faltan
las que influyen en forma negativa, surgiendo entonces mujeres seudo
caciques o mujeres indeseables para la población en la cual se
desenvuelven.
El municipio de
Morelos, Zacatecas no puede ser la excepción de tan natural fenómeno
social; por razones obvias, me referiré a las mujeres cuya huella ha
sido benéfica.
Ya en otras obras
he precisado, cómo la Historia en general de la población se había
olvidado, la memoria de las últimas generaciones había perdido el
conocimiento de su pasado inmediato; algo semejante ocurrió con la
historia de las mujeres y los hombres más distinguidos.
A partir del año de
1986 se ha logrado rescatar, preservar y difundir gran parte de los
hechos que se originaron en nuestro pueblo.
En el presente
trabajo trataré de rescatar y difundir la vida y la obra de algunas
mujeres, las cuales además de realizar las sublimes labores ordinarias
de la mujer pueblerina, de algún modo destacaron en la vida civil de la
población.
En esta ocasión,
para abreviar y fastidiar a los presentes, sólo daré el nombre de
algunas mujeres distinguidas y en algunos casos datos muy breves de su
vida, dejando para otras ocasiones los datos biográficos importantes.
Inicio con Jacinta de Dios, la de la leyenda, famosa por su fe en San Juan.
Juliana de la Campa y Cos
Ildefonsa
de la Campa y Cos; hijas de don Fernando de la Campa y Cos,
Conde de San Mateo de Valparaíso.
En 1729, el Conde compró el
Sitio denominado CHUPADEROS, hoy Morelos, Zacatecas, al cual entonces se
conocía como Rancho de Don Antonio de Figueroa, por haber sido este
último el fundador del poblado. Dentro de la compra se incluía el actual
rancho de Hacienda Nueva y la rica mina de Urista, cerca de Vetagrande.
El conde construyó
en CHUPADEROS una buena finca en la cual durante largos períodos de
tiempo residían él y su familia; entre 1729 y 1744, creció la
popularidad de la familia de la Campa y Cos, especialmente la de las
hijas DOÑA JULIANA Y DOÑA ILDEFONSA, por las obras de caridad que
realizaban. Veamos algunas de esas
obras:
1.- Se sabe que
eran amables, repartían víveres y ropa a las personas más necesitadas
del pueblo y a los trabajadores en general.
2.- En esa época,
se construyó la primera capilla de Chupaderos, en la cual se veneraba ya
al patrono de la actual parroquia o sea al Sr. San Antonio de Padua,
pero se le tenía una gran devoción a Nuestra Señora del Refugio, cuya
imagen se encuentra en el templo parroquial actual.
3.- Por iniciativa
de las condesas se construyó lo que conocemos actualmente como EL POZO Y
LA PILA DE LA ATARJEA. También se escarbó en Hacienda Nueva el pozo
conocido como de DOÑA JULIANITA y se ampliaron los patios de la hacienda
de beneficio. Estas obras han llegado hasta nuestros días, permaneciendo
ahí como mudos testigos. Desafortunadamente la finca de Chupaderos, se
demolió en noviembre de 1986; creo qué dicha propiedad, después de
adquirirse por el municipio, debió rehabilitarse, puesto que era el
único monumento colonial de la población y en ella haber establecido
instituciones de carácter cultural.
4.- En los corrales
del RANCHO DE CHUPADEROS se encerraban buenas cantidades de ganados que
se acarreaban de Valparaíso, varios de esos animales se llevaban de
Chupaderos a la ciudad de Zacatecas, donde se sacrificaban para repartir
medias canales a los hospitales, hospicios, cárceles, conventos y pueblo
indigente.
5.- El Conde
ordenaba a todos los administradores de las haciendas y ranchos que se
ayudara a los viajeros y necesitados. En ello participaban las Condesas.
6.- Dice otro
documento: esta familia, ayudaba a los clérigos que se ordenaban
sacerdotes para sus celebraciones y a los monjes que debían trasladarse
a otras partes.
El 18 de febrero de
1744, doña
Rosa Isabel Catarina de Zeballos Villegas, condesa de San Mateo,
viuda de las segundas nupcias del conde, a la muerte de don Fernando,
recibió como herencia todas las fincas de la ciudad de Zacatecas y las
de la región de Vetagrande, incluido el rancho de Chupaderos.
Entre 1750 y
1760 la dueña del rancho de Chupaderos fue Doña Gertrudis Dionisia
Sánchez de Tagle la cual había obtenido por herencia de su padre
don Manuel Sánchez de Tagle hijo de doña María Ildefonsa de la Campa y
Cos. Doña Gertrudis tenía en el rancho más de 3000 cabezas de ganado
menor, alrededor de 500 reses, varias manadas de caballos, yeguas, asnos
y mulas.
El 13 de mayo de
1760, doña Gertrudis dictó su testamento, en él menciona la
existencia de una capilla, donde se localizaban las imágenes de la
Virgen de Refugio y San Antonio de Padua y heredaba a San Antonio 7
vacas, para que con su crías se mantuviera el culto y se hicieran las
fiestas patronales.
Las cinco mujeres
mencionadas son anteriores a la época de Independencia.
Ahora citaré
algunas mujeres del Siglo XX, casi todas ya se nos adelantaron en el
camino hacia el más allá, casi todas ya recibieron el premio del
Todopoderoso por sus buenas obras.
Mención especial en vida para Celia Bárbara Acuña Ávila “Barito”. Primera reina y
embajadora de nuestro municipio.
El 8 de septiembre de 1946, con
motivo del cuarto centenario de la fundación de Zacatecas, representando
a Morelos y a la belleza de las mujeres, con la gallardía y la galanura,
propia de las morelenses, desfiló por las calles de la ciudad capital de
nuestro Estado.
Ahora sólo cito los
nombres de mujeres que recuerdo, con las que conviví y de las que
aprendí muchas cosas, a todas las enmarco dentro de un cuadro, en el
cual les doy el título: de LUCHADORAS SOCIALES.
Manuela Hurtado,
Carlota Acuña de Ávila, Camila Cabrera, Beatriz Veyna Acuña, Pascuala
Luján, Ma. del Refugio Galván, Manuelita Menchaca, María Guadalupe
Bañuelos, Herminia Fernández, Profra. María Felícitas Hernández
Reynal, Profesora María de Jesús Medina Hernández, Profesora María
Concepción Ortiz, Profesora Ángela Camargo Leaños, Profesora María Cruz
García, María Reyes Luján, María de Jesús Murillo, María de Jesús
Pinedo, Jacinta Trejo de la Cueva, Rosa María Veyna Bañuelos, Aurora
Viramontes, Luisa Viramontes, María Santos Telles Ruiz, Profesora
Hortensia Trejo Acuña.
Aún en vida
mencionaré a las siguientes personas: Profesora María Soledad Fernández,
Profesora María de Jesús Bañuelos, Profra. María del Carmen García,
Profesora María del Rosario Ortiz, Juanita Saucedo, Profesora Teresa
Martínez Fernández, Sra. María López, y Gregoria Reyes Luján.
Podría agregar cien nombres
más de mujeres que reúnen los méritos suficientes para ser reconocidas
públicamente, pero le dejo a la sociedad morelense el encargo de juzgar
la obra de las no enlistadas para que sea el pueblo el que emita su
juicio, pues mientras que a unos nos pueden parecer dignas, seguro habrá
personas que no las acepten y hasta las denigren. Por eso no me atrevo a
dar más nombres, para no ponerlas en la tablilla de las juzgadas, pero
no olvidemos, nadie es perfecto y en este caso, nos interesan los hechos
positivos que hacen distinguidas a las mujeres de nuestro pueblo.
Morelos, Zacatecas, Marzo 8 del 2010
Profesor José R. Trejo Reyes
Cronista Municipal

HISTORIA DE LA TRADICION DE LA FESTIVIDAD Y FERIA DE LA CANDELARIA DE LA VILLA REAL DE SOMBRERETE
Por la Profra. Aurorita
Cordero Cuèllar
El Real de Minas de
Sombrerete, antigua villa de
Llerena, fue descubierta el
6 de junio de 1555, por
un grupo de soldados
españoles a quienes
encabezaba el capitán Don
Juan de Tolosa; junto al
grupo bélico se encontraba
también el evangelizador
Fray Jerónimo de Mendoza, y
juntos compartieron lo que
el destino de la historia
tenía reservado para ellos:
encontraron en el territorio
(que ahora conocemos con el
nombre de Sombrerete)
yacimientos de plata; se
instalaron al fondo de una
quebrada, cerca de un
manantial. Los europeos
fijaron su atención a un
cerro, que desde allí veían
con claridad: " miren ese
cerro exclamaron-, se parece
a nuestros sombreros",
efectivamente, el cerro
contaba con la forma de un
tricornio: Sombrero
utilizado en aquellos
tiempos por los españoles.
Don Juan de Tolosa bautizó
este cerro con el nombre de
Sombreretillo, y al
asentamiento le cedió el
nombre de Sombrerete,
nominación que hoy en día
pervive.
Antes de seguir explorando
hacia el norte, Juan de
Tolosa confió a Alonso de
Llerena lo descubierto. Años
después Llerena acudió a la
Real Audiencia en
Guadalajara, para gestionar
el reconocimiento de la
aldea que habían cimentado
hace veinticinco años;
quería que la aldea fuera
elevada al rango de villa,
con el nombre de San Juan
Bautista de Llerena, Real de
Minas de Sombrerete.
Habitaban la cañada de las
serranías un variado número
de naturales pertenecientes
a distintos grupos étnicos:
Chichimecas, Tlaxcaltecas,
Tonaltecas, Xochimilcas y
Tarascos; traídos para la
explotación de las minas.
Fray Jerónimo de Mendoza
conocía el dialecto de los
naturales, y se dedicó a
ilustrar los preceptos de la
religión cristiana: enseñó a
los naturales la existencia
de un solo Dios creador, y
explicó el amor que sentía
la madre de Dios por todos
sus hijos, también, fray
Jerónimo instruyó en la
construcción a los nativos.
El cambio de una religión
politeísta fue abruptamente
rechazada por Los españoles.
Que mantenían otra postura
ideológica.
Se presume que la capilla de
la Candelaria, fue la
primera que tuvo Sombrerete.
Dedicada a una imagen
elaborada en Sevilla España,
hecha de madera y rico
estofado; esta imagen fue
donada por el conquistador
Juan de Tolosa en el año de
1556, y traída por el fraile
Jerónimo de Mendoza. Fue
erigida la capilla en el
barrio indígena, en la que
aún cumple con lo que
inicialmente se tuvo por
objetivo: el culto
cristianizado. La capilla de
la Candelaria sobrevive
desde el último tercio del
siglo XVI.
Al abrir sus puertas el
pequeño santuario, quedó
establecido el culto, y
posteriormente se convirtió
en una tradición. Gracias al
abrigo con que los indígenas
acogieron el rito a la
Candelaria, hoy día se sigue
realizando esta ceremonia en
una venerable fiesta
religiosa.
La capilla de la Candelaria
es un edificio pequeño, que
cuenta con un altar
principal construido de
piedra; su nave es un
polígono truncado, y su
techo descansa sobre 52
gruesos maderos grabados y
114 ménsulas ranuradas, que
sirven de fuerte sostén;
además de contar con un
bellísimo estilo colonial.
La maraca temporal a la que
pertenece la construcción,
data del siglo XVI. Su
fachada es lisa con aplanado
y hace resaltar la
portadilla de la cantera
labrada, que remata en dos
ángeles semidestruidos por
la exposición al tiempo--,
el marco de entrada es un
arco de talante románico;
sobre el que existe un
pequeño cuadrilongo, que
cuenta con ventana al coro.
Su fachada culmina en un
nicho, que cubre una
diminuta efigie de la Virgen
de la Candelaria.
La escultura del interior y
el frontispicio, es indicio
irrevocable de la ejecución
artesanal realizada por
manos Tlaxcaltecas, ya que
en los variados detalles,
que se encuentran presentes,
podemos visualizar las
flores de cempasúchil que se
encuentran en su portada.
Como complemento la capilla
tiene su atrio, que mide
35.50 metros de largo por
26.50 metros de ancho.
Anualmente en este lugar el
pasado vuelve a recobrar las
luces que la noche hizo
sombra, para ejecutar
memorables festividades que
hoy retoma la conciencia
colectiva haciendo presente
el pasado. Lugar que
mantiene con viveza sus
creencias, la humildad y la
fe a su Virgen de la
Candelaria.
La devoción a la virgen de
la Candelaria floreció en el
siglo XVI, dando continuidad
a su prosperidad hasta el
siglo XVII, ya que el culto
fue interrumpido al
decretarse la ley de la
reforma contra el clero en
1857, siendo cerrados
conventos, templos y
capillas. Ley que se hizo
patente en todo el país.
Lamentablemente para la
tradición religiosa, esto
continua al iniciarse la
Revolución Mexicana, en la
que tuvo lugar hecho
histórico ocurrido en la
ciudad de Zacatecas,
conocido como la toma de
Zacatecas, así como la de
Sombrerete en el año de
1911; echo que aplazó la
Revolución Cristera,
afectando a Real de
Sombrerete, considerado la
segunda ciudad de Zacatecas.
'Terminados estos
acontecimientos se disipó el
temor por las luchas y
revueltas; comenzó un
período en el que la calma
se poso sobre el poblado de
Sombrerete. La devoción, el
cultismo y las festividades
a la santísima Virgen de la
Candelaria renacen
nuevamente, siendo párroco
el señor cura Don José
Severo Gómez; iniciándose la
feria de la Candelaria el
primero de febrero, y
terminando hasta el día diez
del mismo mes. Fueron
celebradas las mañanitas,
misas y fue dada una misa
solemne por el excelentísimo
Señor Arzobispo de Durango;
se festejaron danzas,
romerías y rosarios. En lo
profano se realizaron
juegos: dos volantines
manejados manualmente,
propiedades del señor
Bonifacio Campos; se
hicieron vendimias, los
fotógrafos hacían su tarea
en capturar alegres momentos
y había gran variedad de
puestos.
Las fiestas profanas se
inician con la organización
de un Patronato; este es
conformado por personas, que
pertenecen a la sociedad de
Sombrerete. Ellos se
encargan de elaborar un
programa (mismo, que se
otorga a los ciudadanos),
colaboran conjuntamente con
el gobierno del estado en el
planeamiento del programa.
En la primera feria de
Sombrerete; el presidente
honorario Lie. Francisco E.
García realizó el programa,
siendo Gobernador
Constitucional del Estado de
Zacatecas el Sr. Gerardo
Garay Contreras, y el
Presidente Municipal de
Sombrerete, Zac. En 1962, el
patronato lo conformaba el
Presidente Sr. Ernesto Mier
Sáenz; Vice-presidente, el
Sr. Enrique Botello Rosas;
Tesorero, el Sr. Ernesto
Monreal Puente.
Desarrollando el programa
con la selección de
candidatas a Reina de la
Feria Regional de la
Candelaria; en la que se
tenía presente los
siguientes puntos a
organizar:
A) Organización del
desfile.
B) Cómputos con la
participación ciudadana.
C) Corrida de toros en la
gran plaza José María
Márquez.
D) Coronación de la
Reina.
E) Juegos Florales.
F) Baile de coronación.
G) Gran baile de gala (que
se realizó el 2 de
febrero).
H) Exposición ganadera,
artesanal, palenque, etc.
Todo un programa digno del
Real Sombrerete. La primera
Reina de la Candelaria fue
la Distinguida señorita
Hermelinda I: Hermelinda
Flores Loera.
El relevante evento de la
coronación fue en el teatro
Hidalgo, el 31 de enero
1962, ciñendo las sienes de
la Señorita Hermelinda I. el
Gobernador Constitucional
del Estado de Zacatecas, el
Lic. Francisco E. García.
Salutación a cargo del Ing.
Flores, continuando con los
juegos florales donde los
ganadores fueron: primer
lugar, el poeta Lic. Carlos
González Rueda, y el segundo
lugar lo obtuvo el señor
Miguel López Sauceda.
Terminado el acto pasaron al
salón la Esperanza en donde
se llevó a cabo el baile de
coronación con la
participación musical de la
orquesta Premier de
Fresnillo, Zacatecas.
Continuando con el programa
se realizó el magno desfile
de carros alegóricos por la
Avenida Hidalgo (antes calle
Real), para terminar en el
pueblito donde la reina y su
corte ofreció a la santísima
Virgen de la Candelaria
hermosos arreglos florales.
Ese mismo día a las 16:00
horas se realizó la gran
corrida de toros por los
diestros Jorge Ortega' y
Rafael García. Cerrando el
programa el último evento de
la lista: el baile de gala,
realizado en la escuela Luis
Moya; con la actuación de la
orquesta ROBERT y sus
Solistas, alternado piezas
musicales, los Hermanos
Cortés, de esta ciudad.
Desde ese año no se ha
interrumpido la FERIA
REGIONAL DE LA CANDELARIA
celebrándose, primeramente
la festividad con interés
religioso, y en segundo
lugar, se realiza en el
ámbito profano. Ambos
motivos se entremezclan para
poder ofrecer año con año
toda la gama de
entretenimiento, que las
fiestas de la Candelaria nos
brindan; y que adquieren la
capacidad no ignominiosa de
congregar a cientos de
turistas, haciendo que
propios y extraños convivan
en las festividades
realizadas en Sombrerete.
Son 46 Reinas las que han
engalanado la feria hasta el
año 2009.

HISTORIA DE LA CASA DE CULTURA
"LIC. BENITO JUAREZ GARCIA"
(Calle Bracho No. 210, Sombrerete, Zac.)
Por: Profra. Aurorita Cordero Cuellar
El
Real de Minas de Sombrerete, Antigua Villa de Llerena, famosa por sus
ricos minerales atrajo a españoles. Primeramente para evangelizar
llegaron los frailes Franciscanos, fundaron el primer convento de San
Mateo en 1567, el segundo convento Agustino en 1613 y el tercer convento
Dominico en 1744.
Al
ser un edificio tan importante el convento agustino, los frailes se
dedicaron a enseñar la doctrina a los indígenas y trabajando duramente
hasta construir el edificio en el siglo XVIII dedicado a la Cofradía de
la Virgen de la Caridad, tomando el nombre del barrio donde estaba
ubicado, de la caridad.
Debido a la Revolución Francesa, a su paso por aquí los franceses
instalaron su cuartel en dicho convento en 1864, ya que se establecieron
las leyes de reforma donde fueron cerrados conventos, templos y fueron
abandonados por los frailes.
Siendo en 1867 cuando el Lic. Benito Juárez García a su paso por
Sombrerete, él fue hospedado por el jefe político Don Juan de la Parra
en una casa de la Avenida Hidalgo, hoy propiedad de la familia Luévanos
en donde se encuentra una placa alusiva.
La
carroza y la caballería fueron llevadas al antes convento Agustino,
continuando su viaje al día siguiente.
Estando como jefe político el Dr. Félix Sotelo, quien nombró como
escuela municipal al antiguo convento Agustino, llevando el nombre de
“Lic. Benito Juárez García” el cual hasta la fecha tenía ese nombre;
dicho edificio tuvo varias reconstrucciones debido a la humedad del
cerro del Artezón.
Su
primera reconstrucción fue inaugurada el día 16 de septiembre de 1896,
por el jefe político de ese entonces, el C. Samuel Villareal.
De
ahí siguió otra reconstrucción en 1952, siendo Gobernador del Estado el
Lic. Leobardo Reynoso, quien dio el apoyo a si mismo el gobierno del
municipio.
En
1985 se realizó otra reconstrucción por el Gobernador del Estado Lic.
Genaro Borrego Estrada.
Al
inicio de su nombramiento como escuela estuvieron a cargo renombrados
maestros como Miguel Fernández y Manuel Mercado, que establecieron la
escuela Primaria, siendo la última Directora la Profra. Dora María
Arreola Martínez hasta el año 2008.
Al
ver su deterioro completo, se pidió al Gobierno del Estado de Zacatecas,
siendo la Gobernadora la Lic. Amalia Dolores García Medina la
reconstrucción de otro nuevo edificio en la privada de la Huerta,
terminada en 2007 y entrando en funciones en el 2008.
Al
continuar su destrucción se pidió al Gobierno del Estado y Municipio de
la gestión administrativa 2007-2010, procedida por el Alcalde, Profr.
Vicente Márquez Sánchez donde se formó un comité por 7 personas
interesadas en la cultura para que fuera dedicada como Centro Cultural
de Sombrerete, para colocar talleres, Banda Municipal, para la enseñanza
de los jóvenes.
El 21
de marzo de 2009, visitó esta ciudad la Gobernadora de Zacatecas, Lic.
Amalia Dolores García Medina quien por invitación del C. Presidente
Municipal, Profr. Vicente Márquez Sánchez se le informó de la
destrucción en que estaba el inmueble y lo urgente de su apoyo para su
pronta reconstrucción, estuvieron también el Secretario de Obras
Públicas de Zacatecas así como el Secretario de Turismo, dándose cuenta
de la importancia de este edificio.
El
Patronato de la Casa de Cultura espera ver sus esfuerzos realizados en
la administración 2007-2010.

PLAZA DE TOROS JOSE MARIA MÁRQUEZ
La Plaza de Toros de
Sombrerete, Zac., fue
construida a iniciativa del
presidente municipal, Sr.
Don José María Márquez en
1925, durante su
administración (1924-1926).
Sombrerete, cuenta con uno
de los mejores ruedos del
norte del país, por su
situación, su piso y por lo
bien colocado de sus toriles
y puertas de cuadrillas. La
arena fue traída del
desierto de Sahara.
Esta grandiosa Plaza de
Toros se engalana cada año
al celebrarse la fiesta
brava de la feria regional
de la Candelaria el 2 de
febrero. En los años del 40
esta fiesta adquirió un
esplendor tan grande, ya que
los carteles anunciaban a
los mejores matadores de la
república, como el célebre
Pepe Ortiz, el valiente
Ahijado del Matadero, gran
novillero Antonio Rangel, el
Ciclón Carlos Arruza, el
gran señor de los ruedos
Lorenzo Garza, así como
Manolo Martínez, Alfredo
Leal, Fermín Espinoza
Armillita, Eloy Cavazos,
Conchita Cintron, David
Silveti, Antonio Lomeli,
Ernesto Belmont, David
Licega, Gastón Santos, Jorge
Gutiérrez, Jorge Carmona,
Rafael Ortega, Guillermo
Capetillo, Giovanni Alloy,
rejoneador, y mas famosos
toreros.
En el siglo XX la Plaza de
Toros José María Márquez fue
comprada por el Sr. Marciano
Grijalva, quitándole su
primer título; al morir don
Marciano Grijalva, los
familiares la venden al Sr.
Juan Sánchez Hernández,
acabando con toda una
tradición histórica. La
última corrida de Toros de
la FERECA es el sábado 2 de
febrero de 2008.
INFORMACIÓN
HISTÓRICA POR
LA MAESTRA
AURORA CORDERO CUELLAR
COORDINADORA CULTURAL
MUNICIPAL SOMBRERETE,
ZAC.
Cortesía de
"Antigua Villa de Llerena.
Com"

8 DE MARZO: DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER...
El Día
Internacional de la Mujer se celebra desde hace más de nueve décadas.
Mundialmente en este día, se conmemoran los esfuerzos que las mujeres y
hombres han realizado por alcanzar la igualdad, la justicia, la paz y el
desarrollo.
El día
Internacional de la Mujer fue propuesto por la alemana Clara Zetkin en
1910, quien fue integrante del Sindicato Internacional de Obreras de la
Confección, durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en
Copenhague, Dinamarca. Ella anteriormente ya había participado en pro de
la mujer en 1886, asistiendo al Congreso de la segunda Internacional
socialista en París y defendiendo el derecho de las mujeres al trabajo y
a la participación en asuntos nacionales e internacionales, así como
también, exigía la protección de la madres, las niñas y niños.
La
razón para elegir el 8 de Marzo como el Día Internacional de la Mujer,
es en relación a varios sucesos que ocurrieron por esa fecha; uno de
ellos es el de un grupo de costureras de Nueva York, que en el año de
1857 apoyadas por su sindicato, decidieron tenazmente ocupar la fábrica
textil en donde laboraban, para exigir igualdad de salarios y una
jornada de trabajo de 10 horas; lamentablemente este movimiento terminó
con un incendio en el que murieron 146 costureras y otras más resultaron
heridas.
Las
diversas protestas realizadas por mujeres y su participación continua en
los grandes foros, dieron frutos, tanto así que en 1977 la Asamblea
General de las Naciones Unidas, declaró como oficial el día 8 de marzo .
Los movimientos y luchas que las mujeres han tenido que pasar, con el
fin de ser consideradas y respetadas, no han sido en vano, se han
obtenido grandes logros, entre ellos la resolución 32/142, en donde se
convocó a todos los países a que proclamaran, de acuerdo con sus
tradiciones históricas y costumbres nacionales, un día del año como Día
de las Naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz
Internacional.
Además
a partir de sus manifestaciones, las Naciones Unidas han emprendido
iniciativas para mejorar la condición de las mujeres, logrando la
existencia de un marco jurídico internacional que, al menos en teoría,
promueve y garantiza la igualdad.
En la actualidad algunas mujeres ya gozan de mayores derechos, pero
todavía falta mucho por hacer, ya que sin diferencia de raza, religión,
cultura, situación económica, social o política, todavía miles de ellas
viven en el maltrato y el menosprecio.
En la
sección de Mujer y pareja no queremos dejar pasar este fecha sin darle
nuestro reconocimiento y admiración, a todas aquellas mujeres en todo el
mundo; que día a día con su participación en casa, el trabajo, con su
familia y en la sociedad, nos demuestran que tienen la fuerza, decisión
y carácter para formar parte de un mundo mejor e igualitario para todos.
No
dejes pasar esta fecha sin demostrarle a esa mujer que tienes en casa,
tu admiración y agradecimiento con un detalle, que por muy simple que
sea, representa tu respeto, apoyo y consideración.
Cortesía de Club Planeta
PARTICIPACION DEL CRONISTA MUNICIPAL EN EL ACTO CIVICO SOCIAL DEL DIA 30 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO 2009
Saludo respetuosamente al Arquitecto Rafael Trejo
Pérez, Presidente de nuestro municipio, a la señora Claudia, a todos los
miembros del Ayuntamiento y de la administración municipal.
Todas las niñas y niños, así como las y los estudiantes, las
maestras y maestros de las diferentes instituciones educativas, reciban
de mi parte una reverencia especial, merecen todo nuestro respeto y
cariño.
Señoras y señores:
Hace más de cincuenta años que las autoridades de este
municipio me han otorgado la oportunidad de participar en eventos como
este, lo cual me enorgullece y me honra; en todo ese tiempo sólo el año
pasado y el presente se han rendido honores con motivo del aniversario
del natalicio del Generalísimo don José Ma. Morelos y Pavón, lo cual
habla muy bien del respeto que las autoridades de la administración
actual sienten por el Siervo de la Nación. Señor Presidente, felicidades
por estas muestras de patriotismo.
Vamos a dejar claro, sobre todo a los niños, estamos aquí
porque estamos celebrando que hace 244 años, un día como hoy 30 de
septiembre pero de 1765, nació en Valladolid, ahora Morelia, Michoacán,
el Generalísimo don José Ma. Morelos y Pavón. Como nuestro municipio y
nuestro pueblo se llaman Morelos, debemos recordar y festejar ese hecho.
Hoy es día de fiesta para los morelenses.
Hace un año, pronuncié un discurso en el que se señalaban las
principales características de la vida y la obra de don José Ma. Morelos
y Pavón; con el apoyo del Señor Presidente aquel discurso se mandó a la
imprenta, resultando este pequeño libro titulado El Siervo de la Nación.
Muchos de esos libros se repartieron a los alumnos de la escuelas y a
las bibliotecas del municipio. Hoy traigo algunos ejemplares para
regalarlos a las personas que sepan algo sobre la vida histórica de don
José Ma. Morelos
Queridos estudiantes, casi siempre, en actos como este, cuando
una persona se presenta ante el pueblo para hablar sobre la biografía
del personaje o suceso que se celebra, se dicen discursos, a veces muy
bonitos y muy bien estructurados, pero resulta que mientras el orador
dice y dice, el pueblo piensa en otras cosas o se distrae y no se
aprovecha la oportunidad para que la gente, sobre todos los niños
aprendan algo nuevo.
Por ese motivo, vamos a dar a niños y adultos la oportunidad de
participar, estoy seguro que esta forma interactiva dejará mas
aprendizaje.
Para ello llamaré a un grupo de chicos y grandes para que pasen
frente a este presídium. Haremos una serie de 10 preguntas las cuales
serán contestadas por los sabios de nuestras escuelas o por alguna otra
persona. A los participantes se les premiará con un libro de los que
anuncié hace unos momentos.
ESTA PREGUNTA DICE ASÍ:
¿A como estamos hoy, y de quien es día de su cumpleaños?
Hoy estamos a 30 de septiembre y es cumpleaños de don José Ma.
Morelos.
PREGUNTA:
¿Cómo se llama nuestro municipio? y ¿Nuestro pueblo?
Se llaman Morelos.
PREGUNTA:
¿Por qué es día de fiesta en nuestro pueblo y en nuestro
municipio?
Porque hoy se celebra el natalicio de don José Ma. Morelos y
Pavón.
PREGUNTA No. UNO
¿En que fecha y en que lugar nació don José María Morelos y
Pavón?
Don José María Morelos y Pavón nació el 30 de septiembre de
1765 en Valladolid hoy Morelia, Michoacán. Por eso celebramos hoy el 244
aniversario de su natalicio.
PREGUNTA No. DOS
¿Con qué nombre fue bautizado el niño Morelos y cómo fue su
infancia?
Fue bautizado con el nombre de José María Teclo Morelos y
Pavón.
Morelos muy chico quedó huérfano de padre. A la edad de 14 años
se empleó como arriero de una recua propiedad de su tío Felipe Morelos,
la cual trajinaba entre la ciudad de México y el puerto de Acapulco, ahí
conoció muy bien el sur del país, esto le sirvió después en la lucha por
la Independencia Nacional.
PREGUNTA No. TRES
¿Qué sabes sobre la juventud de José María Morelos y Pavón?
Aunque a Morelos le fascinaba la vida del campo, donde aprendió
a ser jinete, aunque le encantaban las andanzas por Valladolid,
Apatzingán, el rió Balsas, Cuernavaca y Acapulco, él deseaba estudiar,
conocer más profundamente las ciencias y las artes de los hombres, por
lo que después de once años de ser arriero, a la edad de 25 años
ingresó al Colegio de San Nicolás de Valladolid. Quería ser sacerdote
Para la buena suerte de Morelos y de México, el rector del
colegio de San Nicolás, en ese tiempo era don Miguel Hidalgo y Costilla,
un hombre culto, amable, amante de las ciencias y las artes y de ideas
liberales. Hidalgo se convirtió después en el Padre de la Patria.
PREGUNTA No. CUATRO
¿Sabes algo sobre la vida de Morelos como sacerdote?
Morelos se ordenó como sacerdote el 21 de diciembre de 1797.
Prestó sus servicios en varios poblados de los más pobres y lejanos de
Michoacán, entre ellos Churumuco y Carácuaro donde con sus propias manos
construyó el templo, pues no había dinero para pagar albañiles y peones.
Construyó el cementerio, las casas del cura, del campanero, del
sepulturero y del sacristán; criaba animales, cultivaba la tierra y
Hacía labores de carpintería
En 1809, Morelos seguía como Cura de Carácuaro, donde observaba
la mala distribución de la riqueza, ese fue un año de hambre, los
gachupines tenían inmensas haciendas en el campo y lujosos palacios en
las ciudades, disponían a su antojo de la vida y del producto del
trabajo de centenares de peones, mientras estos últimos y sus familias
padecían hambre, frío y enfermedades.
PREGUNTA NÚMERO CINCO
¿Qué sucedió en la Nueva España el 16 de septiembre de 1810?
La madrugada del 16 de septiembre de 1810, el Señor cura don
Miguel Hidalgo, en el pueblo de Dolores prendió la mecha de la guerra
por la independencia nacional. Hidalgo estaba apoyado por Allende,
Aldama, Abasolo, Josefa Ortiz de Domínguez y otros.
Entre septiembre y octubre de 1810 los ejércitos insurgentes
tomaron San Miguel el Grande, Celaya, Guanajuato, Valladolid y avanzaron
sobre la ciudad de México.
PREGUNTA NÚMERO SEIS
¿Dónde y cuando se incorporó Morelos al ejército insurgente
dirigido por Hidalgo?
Morelos se incorporó al ejército insurgente dirigido por
Hidalgo el 20 de octubre de 1810 en el pueblo de Charo, Michoacán.
Morelos solicitaba su incorporación como capellán en el
ejército insurgente, pero Hidalgo le contestó Seréis mejor general
que capellán y lo nombró su lugarteniente para las tierras del sur,
dieron por terminada la histórica entrevista y se despidieron. Nunca más
volverían a verse. Ambos siguieron por rumbos distintos, su glorioso
camino.
Las instrucciones de Hidalgo a Morelos fueron: atacar el puerto
de Acapulco, organizar el ejército del sur y lograda la victoria,
proceder al establecimiento del nuevo gobierno mexicano.
Dos días después, Morelos inició su gloriosa campaña, con
dieciséis indígenas mal armados llegó a varios pueblos de lo que ahora
es el estado de Guerrero, a los 10 días ya contaba con 294 hombres de a
pie y 50 de a caballo, era tanta lo gente que lo seguía que a los quince
días, las fuerzas rebeldes de Morelos se transformaron por su número en
un verdadero ejército.
PREGUNTA NÚMERO SIETE
¿Menciona algunos personajes de la guerra de independencia que
se unieron a Morelos para luchar por la libertad de la Patria?
Además de los miles de soldados que mandaba Morelos, algunos de
los principales personajes que se unieron al los ejércitos del sur
fueron:
Hermenegildo Galeana
Nicolás Bravo y sus hermanos
Vicente Guerrero
El Cura Mariano Matamoros
El Cura zacatecano don José María Cos
El niño Narciso García Mendoza, conocido como el Niño Artillero
Valerio Trujano
PREGUNTA NÚMERO OCHO
Largo resultaría narrar todos los hechos ocurridos entre 1810 y
1815 que son los años en los que Morelos participó heroicamente en la
guerra por la Independencia.
Cita por favor algunos lugares donde Morelos sostuvo fuertes
luchas contra los españoles.
Entre 1810 y 1815 Morelos y sus aliados tuvieron fuertes
enfrentamientos con los realistas, obteniendo casi siempre sonados
triunfos en Acapulco, Cuautla, Chilapa, Cuernavaca, Tehuacán,
Tlalpujahua, Córdoba, Orizaba, Oaxaca y otros muchos lugares.
PREGUNTA NÚMERO NUEVE
A Morelos se le llama el Arquitecto de la Nación por que
ayudado por el zacatecano José María Cos dictó leyes muy importantes
para irle dando forma a la Independencia de México.
DINOS LOS NOMBRES DE ALGUNAS DE ESAS LEYES Y UN POCO DE SU
CONTENIDO.
Algunas de las principales leyes o escritos que hicieron
Morelos y el doctor Cos en el año de 1813 fueron:
Los Sentimientos de la Nación y La Constitución de Apatzingán.
En los Sentimientos de la Nación escribieron:
La América es libre e independiente de
España y de toda otra nación.
La Soberanía
dimana inmediatamente del Pueblo, el que sólo quiere depositarla en sus
representantes que deben ser sujetos sabios y de probidad.
La Patria no será
del todo libre mientras no se reforme el Gobierno, sustituyendo el
tiránico por el liberal, echando fuera de nuestro suelo al enemigo
Español.
Como la buena
Ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben
moderar la opulencia y la indigencia y aumentar el jornal del pobre,
mejorar sus costumbres, alejarlo de la ignorancia, la rapiña y el hurto.
Que la esclavitud y la
división de clases se proscriban para siempre. Que a cada uno se le guarden las
propiedades y respete en su casa como en un asilo sagrado señalando
penas a los infractores.
La nueva
Legislación no admitirá la tortura.
Que se quite la infinidad de tributos e imposiciones que más
agobian.
Que Ningún extranjero quede gobernando en nuestro
territorio.
Que los naturales de los pueblos sean
dueños de sus tierras, que puedan comerciar lo mismo que los demás.
Todos debemos trabajar para comer el pan con
el sudor de nuestro rostro.
Nadie podrá quitar la vida a su prójimo, ni
hacerle mal en hecho, dicho o deseo, como lo hacen los poderosos con los
humildes.
DÉCIMA PREGUNTA
Brevemente dinos cómo terminó la vida de don José María
Morelos.
En Tezmalaca, el 5 de noviembre de 1815 los enemigos de la
patria y de Morelos lo derrotaron, lo aprehendieron, lo remitieron
encadenado a México, donde fue supuestamente juzgado, degradado y
condenado a muerte.
El Virrey, la santa inquisición y hasta el clero de su época se
ensañaron con Morelos, lo llamaron traidor al rey, ateo, apóstata,
indigno cura, bandido, etc.
El terrible 22 de diciembre de 1815, Morelos fue conducido
desde la ciudad de México hasta San Cristóbal Ecatepec donde debería de
ser fusilado, a las tres de la tarde de ese día de ingrata memoria se
escuchó el pavoroso: ¡Preparen!, luego: ¡apunten! En el
espacio infinito se escuchó la voz de Morelos diciendo: Señor, si
hice mal, perdóname; si he hecho bien Tú lo sabes. A TU MISERICORDIA ME
ACOJO.
No acababa de pronunciar la
última palabra cuando se escuchó la fatal palabra ¡Fuego! 20
balas y dos tiros de gracia desgarraron el cuerpo del mártir.
TERMINAREMOS DICIENDO:
Ningún héroe de la Independencia mexicana es tan extraordinario
como Morelos.
La revolución de Independencia necesitaba a su hombre para
crear la patria y lo encontró en Morelos. En un importante momento de la
historia, Morelos fue México.
Morelos vive en la páginas justas de la historia y en los
relatos líricos de la leyenda.
Morelos no ha muerto del todo. Su proyección histórica subsiste
como meta de un porvenir más propicio. Fue él quien en México marcó los
derroteros en la política, pero sobre todo, en la concepción de una
verdadera nacionalidad, esos rumbos aún ahora tienen validez.
Morelos combatió para lograr el triunfo de las armas
libertadoras contra la injusticia, luchó para que una mejor legislación
substituyera a las leyes de la tiranía. Fue un apóstol de la libertad y
de la justicia y un mártir del patriotismo. Siempre amó con entusiasmo a
su país, siempre trató de consolidar la nacionalidad. Eso lo hace aún
más grande y por ello su lucha continúa, hasta que la patria alcance el
triunfo definitivo donde las mujeres y los hombres seamos realmente
libres de las ataduras causadas por la desigualdad y de las injusticias.
Por eso concluyo este trabajo con la siguiente expresión:
MORELOS ES UN MÁRTIR, ES UN GRAN HÉROE DE NUESTRA
NACIÓN

UN REGALO PARA MIS AMIGOS LOS CRONISTAS ZACATECANOS
TRABAJO LEÍDO POR EL CRONISTA DE
MORELOS, ZACATECAS
EN LA REUNIÓN DE LA ASOCIACIÓN DE
CRONISTAS ZACATECANOS
REALIZADA EN MONTE ESCOBEDO, ZACATECAS
EL DÍA 22 DE AGOSTO DEL AÑO 2009
Durante los días del 15 al 18 de julio del año 2009, tuve la
oportunidad de participar en el XXXII Congreso Nacional de Cronistas de
Ciudades Mexicanas, el cual se realizó en las ciudades de Saltillo y
Parras de la Fuente del estado de Coahuila, allá como buen mexicano me
acordé de mis compañeros Cronistas Zacatecanos y tuve el deseo adquirir
alguna cosa para traérselas como regalo y como recuerdo; dicho regalo
tenía qué ser un presente adecuado y acorde a la personalidad de los
historiadores; como los recursos económicos no daban para mucho, no pude
comprar ni oro ni plata ni nada semejante.
No obstante, la idea seguía fija en mi mente y después de mucho
buscar, al llegar a la ciudad de Parras de la Fuente encontré dos
objetos aparentemente dignos de ustedes.
Uno de esos materiales se encontraba en las grandes
instalaciones de la Vitivinícola conocida como Casa Madero; al
decir de la persona que guió a los congresistas por toda la finca
pletórica de grandes barricas, en el lugar se encontraban en proceso de
añejamiento más de quinientos mil litros de diferentes licores; bastante
para hacer mil y un regalos, pero me dije: regalar elixir de la vida, es
fomentar el vicio y provocar problemas de salud; eso no se puede
ofrendar a tan finos amigos y desistí de la idea de adquirir semejante
donativo.
Luego pasamos a la finca que fuera propiedad de don Francisco
I. Madero, en la cual se localiza un museo; me daba la impresión de
estar frente a un tesoro de documentos y fotografías históricas, todas
pertenecientes a la época de la Revolución Mexicana de 1910. Sentí el
deseo de apropiarme de cincuenta de esos escritos para traer una a cada
uno de ustedes; reaccioné y me dije: no seas utópico. Entonces tomé
muchas fotografías y de ellas seleccioné un documento, el cual, si
perdonan mi ignorancia, diré que no conocía y pensé que tal vez muchos
de ustedes tampoco habían tenido la oportunidad de tenerlo en sus manos.
Mi modesto regalo es una fotografía del pliego en el cual,
el General Porfirio Díaz, el 25 de mayo de 1911, comunicaba a los
Secretarios de la Cámara de Diputados que renunciaba al cargo de
Presidente de la República. Está firmado con el puño y letra del
polémico gobernante..
El escrito no tiene valor económico, la gran calidad moral que
hay en sus personas, ayudará a encontrarle el valor que espero tendrá
para ustedes.
En seguida daré lectura al documento mencionado, el cual dice
así:
A los CC Secretarios de la H. Cámara de Diputados
PRESENTE
El pueblo mexicano, ese pueblo que tan generosamente me ha
colmado de honores, que me proclamó su caudillo durante la guerra de
Intervención, que me secundó patrióticamente en todas las obras
emprendidas para impulsar la industria y el comercio de la República,
ese pueblo, señores diputados, se ha insurreccionado en bandas
milenarias armadas, manifestando que mi presencia en el ejercicio del
Supremo Poder, es causa de su insurrección.
No conozco hecho alguno imputable a mí que motivara ese
fenómeno social; pero permitiendo sin conceder, que pueda ser un
culpable inconsciente, esa posibilidad hace de mi persona la menos a
propósito para raciocinar y decidir sobre mi propia culpabilidad.
En tal concepto, respetando como siempre he respetado la
voluntad del pueblo, y de conformidad con el artículo 82 de la
Constitución Federal, vengo ante la Suprema Representación de la Nación
a dimitir sin reserva el encargo de Presidente Constitucional de la
República, con que me honró el pueblo nacional; y lo hago con tanta más
razón, cuanto que para retenerlo sería necesario seguir derramando
sangre mexicana, abatiendo el crédito de la Nación, derrochando sus
riquezas, segando sus fuentes y exponiendo su política a conflictos
internacionales.
Espero señores diputados, que calmadas las pasiones que
acompañan a toda revolución, un estudio más concienzudo y comprobado
haga surgir en la conciencia nacional un juicio correcto que me permita
morir, llevando en el fondo de mi alma una justa correspondencia de la
estimación que en toda mi vida he consagrado y consagraré a mis
compatriotas. Con todo respeto
México, Mayo de 1911
PORFIRIO DÍAZ.
RÚBRICA
Compañeros Cronistas, ahora no disponemos de tiempo para
analizar cuidadosamente el contenido de este texto. Sólo repetiré una
frase que se atribuye al propio Porfirio Díaz, la cual mencionó estando
en el exilio en Europa ¿Cómo habré hecho para fingir y soportar
tanto cinismo?
La historia ha juzgado a Porfirio Díaz, hay críticos que lo
favorecen, aunque los más lo aborrecen y dicen: fue un hombre que pudo
pasar de héroe y caudillo, a dictador y tirano. Otro lo califican como:
cínico, ególatra, deshonesto, hipócrita y desvergonzado. Si juzgamos a
Díaz por las palabras que se encuentran en el documento que pondré en
sus manos, tal vez resulte muy cierta la opinión de los que lo acusan.
Ustedes tienen la última palabra.
Morelos, Zacatecas, agosto 18 del año 2009
EL CRONISTA MUNICIPAL
PROFR. JOSÉ R. TREJO REYES

DOCTOR JOSE MARIA COS Y PEREZ
ZACATECANO, DIPLOMÁTICO E IDEÓLOGO DE LA GUERRA DE
INDEPENDENCIA
Trabajo leído como resumen del escrito
presentado
en el XXXII Congreso Nacional de
Cronistas de Ciudades Mexicanas,
realizado en la ciudad de Saltillo,
Coahuila
durante los días 15, 16, 17 y 18 de
julio del año 2009.
El Doctor José María cos nació en la ciudad de Zacatecas hacia 1770.
Murió en Pátzcuaro, el 11 de noviembre de 1819. Sus padres fueron
Isidoro Cos y Matiana Pérez.
En 1786 ingresó al Seminario de Zacatecas. Fue
becado para estudiar en el Seminario de Guadalajara, donde terminó el
bachillerato. En 1792 concluyó la Teología Escolástica.
En 1795 recibió el subdiaconado. En 1796 se
tituló como Licenciado en Filosofía y Doctor en Teología. Fue maestro y
vicerrector del seminario de Guadalajara.
El 3 de diciembre del mismo año, recibió el
diaconado en Valladolid. Ahí se encontró con Morelos, el cual recibió el
subdiaconado
Cuando el joven Cos conoció los más íntimos
secretos de la filosofía y de la Teología, se dio cuenta de la forma en
que vivían miles de gentes, pues observaba, que el único atuendo de
muchos individuos era una cobija vieja, la cual les servía de traje y de
cama, mientras que los potentados gozaban hasta de lo superfluo.
Cos se dijo: esta realidad debe corregirse,
ya sea con la fuerza de la palabra y de la pluma o con el látigo de las
armas. Pronto utilizó las dos primeras formas. Se le considera el
ideólogo de la Independencia y el precursor de los derechos
humanos. En 1796, el obispo Cabañas de Guadalajara se negó a
reconocer el diaconado de Cos, tan solo por haberlo recibido en
Valladolid.
El Dr. Cos recibió el presbiterado en 1799, a la
amargura del desprecio del obispo Cabañas, se unió la de la designación
a un curato lejano y pobre.
En 1801, Cos fue nombrado párroco del mineral de
La Yesca; el año siguiente se le transfirió al Burgo de San Cosme (hoy
Villa de Cos, Zacatecas), ahí estuvo hasta 1810, donde honró su ministerio con actos de honradez y filantropía.
Bustamante dice que Cos buscaba acomodo en otras
diócesis, por lo que en 1805, solicitó viajar a México para presentar
examen de oposición a la magistral de la catedral metropolitana. El
Obispo Cabañas le negó el permiso.
Cos fue a Puebla a concursar por la lectoral de
aquella catedral, como no contaba con influencias, encontró que los
cargos ya estaban destinados.
El Dr. Cos siguió siendo cura de San Cosme,
hasta que la guerra de Independencia le dio la oportunidad de salir.
Para entonces, Cos había hecho amistad con los
condes de Santiago de la Laguna; con los Pérez Gálvez, dueños de la
hacienda de San Juan por Mazapil; con Narciso de la Canal, hacendado de
Bañón, amigo de Allende e Hidalgo; con Francisco Pérez Rendón,
intendente de Zacatecas; todos inconformes con la situación y
partidarios del movimiento de 1810.
En octubre del año citado, se supo en Zacatecas
que el insurgente Iriarte había llegado a Aguascalientes. El Conde de
Santiago de la Laguna convocó a una junta, en ella se acordó enviar a
Cos para que dialogara con el insurrecto.
Cos salió de Zacatecas llevando un escrito que
le había entregado el conde de Santiago de la Laguna.
Después de la entrevista de Iriarte y Cos, el
Doctor escribió al ayuntamiento de Zacatecas lo siguiente:
Queda subsanada la
invasión de la Provincia de Zacatecas, para poder unirse a las demás
internas. Adhiriéndose a la causa que se estime justa, haré
negociaciones en Guadalajara con el Generalísimo Hidalgo.
El historiador zacatecano, Elías Amador dice que con el comunicado anterior, Cos consentía en que
Iriarte entrara a Zacatecas, la cual se adhería al movimiento
revolucionario.
El zacatecano no encontró una solución de parte
de Iriarte, por lo que se dirigió a Guadalajara. Como Hidalgo en esos
días se encontraba por Valladolid, Cos resolvió dirigirse a México; en
Querétaro fue aprehendido por el comandante Rebollo, quien lo remitió a
la capital en donde por orden del Virrey, estuvo encerrado en un
convento.
En los primeros meses de 1811, Cos estaba
preso, pero el Virrey Venegas, por recomendaciones de Nepomuceno de
Oviedo, amigo de Cos, lo mandó a Zacatecas custodiado con una pequeña
escolta, ésta, fue atacada por el sacerdote insurgente Correa, quien
condujo a Cos ante la Junta de Zitácuaro, donde representó a
Zacatecas. Ahí se convirtió de pacífico
ministro de altar, en atrevido y turbulento partidario y defensor de la
patria.
Cos participó en varios combates al lado de
López Rayón y de Víctor Rosales, otro distinguido zacatecano. En
Sultepec, Cos construyó una imprenta y editó los periódicos el Ilustrador Americano y el Ilustrador Nacional; publicó
enérgicos artículos contra los españoles. Éstas publicaciones fueron
excomulgadas.
El talento político de Cos alcanzó su esplendor
cuando publicó varios Manifiestos y los Planes de Paz y
Guerra, en ellos, en nombre de la Junta de Zitácuaro,
proponía al Virrey la observancia del respeto al derecho natural. Esto
convirtió a Cos en el primer defensor de los derechos humanos en México.
Veamos tres de los 29 puntos del Plan de Paz:
1.- Que los europeos
entreguen el mando y la fuerza armada a un Congreso Nacional e
Independiente de España.
2.- Que a ningún reo se
le sentencie a muerte, sino que se mantengan todos los rehenes para un
canje.
3.- Que los reos no sean incomodados con
grillos, ni encierros, sino que se pongan sueltos en un paraje donde no
perjudiquen al partido donde se hallen arrestados.
Cos invocaba al respeto de los derechos humanos; señalaba
el verdadero camino de la civilización; pero el Virrey despreció las
indicaciones y mandó quemarlas, prohibiendo leer los escritos del
zacatecano.
El 14 de septiembre de 1813, El Dr. Cos
participó en el Congreso de Chilpancingo como diputado por Zacatecas,
colaboró con Morelos en la elaboración de Los Sentimientos de
la Nación y tomó parte en la redacción de la Constitución de
Apatzingán, primera ley de la naciente República Mexicana.
En esa Constitución se nombraron los Poderes
Ejecutivo, Legislativo y Judicial. El Ejecutivo estaba formado por
Morelos Lizeaga y Cos.
El zacatecano no estuvo de acuerdo con el
artículo 168 de la Constitución, pues quitaba a Morelos y a los miembros
del poder ejecutivo la oportunidad de dirigir los ejércitos, lo cual fue
muy negativo, pues Morelos no podía ser ya el gran estratega, lo cual lo
condujo a la muerte.
Cos se separó del Congreso en Huetamo, se
dirigió a Pátzcuaro, tomó el mando de las partidas de Vargas y Carbajal,
con ellas ordenó sangrientas represalias para vengar la crueldad con que
Iturbide había dado muerte a muchos insurgentes.
La deserción de Cos fue un tropiezo para los
insurgentes. Morelos intentó que renaciera la concordia. El Congreso
llamó a Cos para que abandonara su actitud, pero todo fue inútil.
En Zacapu, Cos dio a conocer un manifiesto, en
él desconocía al Congreso, lo acusaba de haberse atribuido una
autoridad ilegal, de lesionar la libertad de imprenta, dijo que sus
miembros debían de ser considerados como traidores a la patria.
Recomendaba el desconocimiento del Congreso, mientras se nombraba otro
de acuerdo con Morelos y Rayón.
El Congreso ordenó a Morelos la aprehensión del
zacatecano y darle muerte al menor intento de resistencia.
Morelos partió a Zacapu para arrestar a Cos,
éste viéndose perdido ordenó disparar contra el Siervo de la Nación. Los
soldados no cumplieron orden tan desesperada y entregaron a Cos. Morelos
con bondad, lo condujo a Uruapan.
El Congreso juzgó a Cos y lo condenó a muerte,
antes lo invitó a que se sometiera y se le perdonaría la vida. El Doctor
permaneció inflexible.
En Pátzcuaro, el cura Nicolás Herrera, consiguió
que se permutara la sentencia de muerte por la de prisión perpetua, se
trasladó a Cos a los calabozos de Atijo.
Tanta razón tenía el Dr. Cos en sus juicios que
Morelos en noviembre de 1815 reconoció los errores de la Constitución de
Apatzingán.
José María Cos estuvo preso algún tiempo, luego
fue indultado. Vivió dos años más en Pátzcuaro, donde se dedicó a los
asuntos religiosos. Murió de un fuerte resfriado el 11 de noviembre de
1819.
Morelos, Zacatecas, abril del año 2009
Profr. José R Trejo Reyes
Cronista de Morelos, Zacatecas

Morelos, Zac.
INFORMACION SOBRE EL XXXII GONGRESO NACIONAL DE CRONISTAS DE CIUDADES MEXICANAS.
Se incluye información sobre la traición de Elizondo
en Acatita de Baján, Coahuila y la prisión de los principales jefes del
movimiento independentista de 1810.
Trabajo leído en la Reunión
Ordinaria Mensual
de la Asociación Estatal de
Cronistas Zacatecanos
realizada en Villa García,
Zacatecas
el sábado 20 de junio del
año 2009
Como preámbulo de mi participación y a manera
de noticia informo a ustedes que este día, los participantes de la V
Cabalgata Nacional Toma de Zacatecas hacen su arribo a la
cabecera municipal de Morelos. Con todo y que la llegada de dicha
romería, constituye un hecho importante para la vida del municipio
mencionado, como cronista del mismo, con tal de participar este día en
la presente reunión, he resuelto encomendar el evento a otras personas.
Quise venir porque es ya la última oportunidad
para insistir en la información sobre la realización del XXXII CONGRESO
NACIONAL DE CIUDADES MEXICANAS, el cual, se realizará en las ciudades de
Saltillo y Parras de la Fuente del estado de Coahuila, durante los días
del 15 al 18 del próximo mes de julio del año en curso.
Aunque quizá ustedes estén ya enterados de la
información que pretendo dar a conocer o tal vez otro compañero la
hubiera manifestado, en ello encontré un buen motivo para estar en esta
cabecera municipal, acompañando al buen amigo Carlos Vázquez y gozar de
la grata compañía de todos los compañeros cronistas zacatecanos.
Pues bien, a través del correo electrónico han
estado llegando varios documentos invitando a asistir al mencionado
Congreso; por ejemplo: además de la convocatoria de la que informé
oportunamente en Momax, llegaron: el formato de inscripción para evitar
aglomeraciones en el lugar sede, la relación de los hoteles que
recomiendan los organizadores del evento, el número de cuenta bancaria a
la que se pueden depositar las cuotas de inscripción y por último el
programa general de actividades Desde luego que la cercanía del evento,
también me ha motivado a investigar algunos hechos relacionados con
Saltillo y con Coahuila en general, por lo cual, removiendo documentos,
me encontré como relevantes los datos que recuerdan el principio del fin
de unos de los próceres más importantes de la Independencia Nacional.
Así releyendo, me encontré que los días 4 y 5 de
febrero de 1811, el ejército insurgente dirigido por Hidalgo, Allende, y
Aldama, acompañados de Víctor Rosales y sus hermanos decidieron avanzar
hacia el norte del país, rumbo a los Estados Unidos; después de pasar
por Salinas, El Venado, Charcas y Matehuala, llegaron a Saltillo donde
se les reunió Jiménez.
Después de varios días, el 17 de marzo de 1811,
la columna abandonó Saltillo; Hidalgo y su gente pernoctaron en la
hacienda de Santa María, pasando el día 18 por la cuesta del Cabrito,
hasta llegar a la hacienda de Anaelo, llegando el día 19 a La Joya, a
escasos 24 kilómetros de Acatita de Baján, lugar cercano a Castaños y
Monclava, de Coahuila; en la Joya tuvieron un día de descanso; el día
20, un espía de Elizondo de nombre Pedro Bernal, se presentó ante
Mariano Jiménez, dándole la astuta información de que les esperaban en
Acatita de Baján, con arcos de triunfo para darles la bienvenida.
La columna continuó su marcha el día 21 por la
mañana; era domingo y tomaron excesiva confianza por que iban a recibir
homenajes en Acatita de Baján y sin enviar insurgentes a reconocer el
camino, avanzaron hasta Acatita, donde entre una loma y un pequeño
acantilado, pasaron los insurgentes frente a una tropa que los tomó
prisioneros.
Los nombres de los realistas, enemigos de la
Patria que participaron en la captura de los insurgentes son: Ignacio
Elizondo, José Rábago, Tomás Flores, Diego Montemayor, José María
González, Nicolás Elizondo, Antonio Griego, Antonio Rivas, Rafael del
Valle y José María Uranga. Los historiadores casi no registran estos
nombres, tal vez por la repugnancia que se siente para divulgar nombres
de malos mexicanos.
Primero cayeron los principales dirigentes de
los insurgentes, pues a Hidalgo le habían quitado todo mando y como
Acatita de Baján estaba en una curva, los insurgentes que venían detrás
no se daban cuenta de la traición. Seguido por una escolta de más de
cuarenta hombres, asomó en la curva el cura de Dolores; montaba un
caballo negro y al llegar a la valla siniestra, se le exigió rendición;
en un acto de valentía quiso desenfundar su pistola, pero ya era tarde.
Cayeron en manos de Elizondo en Acatita 893 insurgentes, muriendo 40 de
ellos; todos fueron llevados a Monclava y en el callejón de Los Nogales,
en la fragua Tío Diego de Marcos Marchant, se les hicieron grillos a
todos los detenidos.
Dividieron a los insurgentes en tres grupos,
dejando a los de menos grado en Monclava; otros fueron llevados a
Durango y los principales caudillos a Chihuahua. El final es
perfectamente conocido; a los principales jefes se les fusiló, el cura
de Dolores, el día de su fusilamiento abandonó su celda acompañado de su
confesor don José María Rojas, llevando en sus manos un crucifijo. Llegó
al banquillo donde se le había de sentar para vendársele, lo besó y acto
seguido le ataron las piernas al banco y se le vendaron los ojos.
Con una mano en el pecho sosteniendo el
crucifijo, llevó la otra hacia su cabeza y dirigiéndose hacia el pelotón
que habría de fusilarlo les dijo: “Aquí hijitos; mi mano os servirá de
blanco”. Fue el 30 de julio de 1811, a las siete de la mañana.
Recordemos que Allende, Abasolo, Aldama y Jiménez fueron
fusilados en Chihuahua el día 26 de julio de 1811 y que
Hidalgo, después de los más crueles procedimientos para degradarlo del
sacerdocio que llevaba, corrió la misma suerte el 30 del mismo mes.
El 5 de agosto de 1811, las
cabezas de los mártires fueron enviadas de Chihuahua a Guanajuato para
ser exhibidas en la Alhóndiga de Granaditas. Los restos de los
insurgentes fueron entregados en Zacatecas al intendente Medina el 20 de agosto.
Por la difícil situación que privaba entre
Zacatecas y Aguascalientes, especialmente en la región de la hacienda de
Griegos, por el rumbo de Ojocaliente, donde se dio un fuerte combate, no
pudo Medina cumplir la orden de Calleja de enviar los sagrados despojos
a la mayor brevedad, por lo cual, hasta un mes después, el 5 de
septiembre de 1811, bajo la custodia del capitán Núñez, al mando
de 44 infantes y piquete de caballería, partió una columna en la que
iban dos cajas que contenían las cabezas de los mártires de la
independencia; en la misma formación iban varios presos, entre ellos
Víctor Rosales y el conde de Santiago de la Laguna, así como 281 barras
de plata que algunos mineros de Zacatecas enviaban a México.
El 11 de septiembre,Núñez llegó
sin novedad a Aguascalientes, pero en el trayecto entre esta última
ciudad y León, en un punto denominado Trojes de Urquiola le salió al
encuentro un grupo de insurgentes con los que tuvo que batirse, los
prisioneros lograron fugarse, apareciendo poco tiempo después don Víctor
Rosales luchando denodadamente por la causa de la libertad. El Conde de
la Laguna apareció días después en Guadalajara.
El 14 de octubre de 1811, las
cabezas de nuestros héroes llegaron a Guanajuato; Calleja queriendo
hacer ostentación pública, mandó colocarlas sobre garfios de fierro, en
los cuatro ángulos de la Alhóndiga de Granaditas, donde permanecieron
hasta el año de 1822, fecha en que el gobierno independiente mandó que
fueran quitadas y llevadas a México para darles honrosa custodia.
Todo esto tiene relación con el XXXII Congreso
Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas, pues los más de 300
Cronistas afiliados a la Asociación, celebraremos el 32 Congreso
Nacional. Con este motivo se ha organizado un excelente programa, que se
realizará en Saltillo y en Parras de la Fuente. Esta visita está bien
acogida por las autoridades estatales y municipales. Con ellos se
coordinan los trabajos de los Cronistas de la República, para celebrar
el Bicentenario de la Independencia, el 150 Aniversario de las Leyes de
Reforma y el Centenario de la Revolución, trabajos seguramente vistos
por los ojos de cada uno de los Cronistas en sus lugares de origen.
Al terminar esta reunión entregaré a todos los
compañeros el programa general de las actividades del multicitado
Congreso. Es muy fácil inscribirse como socio activo; claro, se deben
llenar ciertos requisitos, pero si por algún motivo no pueden o no
tienen interés en pertenecer a la Asociación Nacional, algunos podrían
asistir al menos como observadores.
En asuntos generales, si así me lo permiten, se
darán a conocer los lineamientos para la asistencia ya sea como nuevo
socio o como observador.
Villa García, Zacatecas; junio 20 del
año 2009
El Cronista de Morelos, Zacatecas
PROFESOR JOSÉ R. TREJO REYES

PRESENTACION DE LA SEGUNDA EDICION DE MITOS, LEYENDAS Y TESTIMONIOS DEL MUNICIPIO DE MORELOS, ZAC.
Cuando se observa el mapa de nuestra
entidad federativa, al centro del mismo, apenas si se identifica como un
pequeño cuadro lo que representa al municipio de Morelos, Zacatecas, eso
se debe a que este municipio es pequeño por su extensión superficial,
sólo alcanza los 263 kilómetros cuadrados o dicho de otra manera, sus
límites enmarcan veintiseismil trescientas fértiles hectáreas donde sus
hombres y sus mujeres han logrado sobrevivir, dejando una huella en la
historia del espacio y del tiempo. Esa superficie equivale al 0.36 por
ciento de la extensión superficial total del Estado de Zacatecas.
Sin embargo, dentro de esos límites se localiza
una enorme grandeza histórica, social, económica, cultural y folklórica,
digna de compartirse con la cultura de los demás municipios de la
entidad zacatecana y del país. La grandeza anterior, sin duda ha sido
lograda por los habitantes de nuestro terruño con las manos y la
inteligencia de los campesinos, los cuales unidos al esfuerzo de los
obreros, de los profesionistas, los estudiantes y las amas de casa, han
dado identidad propia al pequeño pedazo de tierra en el que nos ha
tocado vivir.
Como ya se dijo, dentro de la armonía de todos
los valores antes mencionados, han surgido infinidad de leyendas, de
anécdotas, de cuentos, de cantos y tradiciones, las cuales han sido
narradas con énfasis y romanticismo en las tertulias nocturnas, desde
tiempos remotos por los tatarabuelos y sus descendencias. Recuerdo cómo
los niños y los no tanto, escuchaban casi extasiados las fantásticas
narraciones, para luego retransmitirlas a las generaciones siguientes,
haciendo de ellas toda una tradición cultural propia de nuestro pueblo.
Posteriormente, dichas narraciones y cantos han
servido para desentrañar muchas páginas de nuestra historia, la cual no
se sabía a ciencia cierta, pues se encontraba casi perdida y sólo se
había conservado en los archivos ajenos a nuestra gente; lo que se
contaba no reunía las características científicas del rigor de la
historia. Cuando fue posible localizar una serie de documentos que
dieron luz a nuestra identidad, se compaginó la tradición oral, la
leyenda y la historia, para obtener así una imagen más o menos clara de
nosotros mismos.
En el municipio del que vengo, circula
esporádicamente un pequeño folleto titulado EL CRONISTA, en él se
han publicado algunas de las leyendas que se encuentran en el libro que
hoy se presenta. Es verdaderamente interesante observar cómo chicos y
grandes buscan las ediciones del cuadernillo para leer con avidez lo que
en él se publica, sobre todo la sección de leyendas. Algunos de esos
cuadernillos se han enviado a varias ciudades de los Estados Unidos,
donde se encuentran los paisanos morelenses; es satisfactorio recibir
correspondencia donde los emigrados felicitan al recopilador por estas
publicaciones.
El trabajo que se presenta no fue fácil
realizarlo, pues mi función como recopilador fue la de escuchar con
atención las narraciones orales de las personas mayores;
desafortunadamente aunque dichos relatos eran interesantes, necesitaron
de arreglos especiales para darles sentido, hilaridad y un poco de forma
y estilo literario que los volviera más atractivos para las generaciones
presentes y venideras.
En realidad la primera edición del libro
apareció en marzo del 2004, no tuvo la suerte de ser presentado con los
detalles que se hacen ahora, hoy en marzo del 2009 aparece una segunda
edición y para hacer más atractivo el libro se le modificó un poco el
título, aunque el contenido es exactamente el mismo. La primera edición
se llamó Mitos, Leyendas y Testimonios del Municipio de Morelos,
Zacatecas. Esta segunda edición tiene como título: Tesoros, brujas, difuntos y espantos en Morelos,
Zacatecas.
No se sabe con certeza si el objetivo se logre,
pero de lo que estoy seguro es de que he intentado hacer un poco por
conservar la cultura de mi pequeño terruño llamado Morelos, Zacatecas. Y como dijo Scout: No les puedo asegurar la verdad, pero como me
lo contaron se los cuento. O como dijo Jónathan Swift: Lo que alguno inventa los otros lo aumentan.
Agradezco al Instituto Zacatecano de Cultura la
oportunidad de participar en los eventos propios de este magno evento
que se llama XXIII Festival Cultural de la ciudad de Zacatecas.
Agradezco al Sr. Licenciado Manuel González
Ramírez, Presidente de la Asociación Estatal de Cronistas Zacatecanos,
su apoyo y su interés para que los cronistas de los municipios tengan
puertas abiertas en este mago festival.
Me congratulo por la participación del Maestro
en Ciencias, Ramón Lozano Lugo por su invaluable respaldo para
presentar esta modesta obra.
A mi esposa, a mis hijas e hijos, a mis nietos
presentes y ausentes y mis familiares todos, a los amigos aquí presentes
a todos ustedes, gracias. Muchas gracias.
Los invito para que al terminar este acto saboreen
algunas delicias de la gastronomía de ese rincón zacatecano que me vio
nacer, mi querido municipio de Morelos, Zacatecas.
Zacatecas, Zacatecas a 12 de abril del
año 2009
PROFR. JOSÉ R. TREJO REYES
Cronista del municipio de Morelos,
Zacatecas

HABLANDO DEL BICENTENARIO...
DIABOLICA SENTENCIA DE MUERTE DICTADA POR EL INTENDENTE DE GUADALAJARA CONTRA EL JEFE INSURGENTE JOSE ANTONIO TORRES
Trabajo leído en la Reunión
ordinaria mensual
de la Asociación Estatal de
Cronista Zacatecanos
realizada en Momax,
Zacatecas
el sábado 28 de febrero del
año 2009
A casi doscientos años después de la
guerra por la Independencia de México, muchas veces llegan hasta
nosotros solamente documentos muy relevantes o de los personajes más
importantes de la historia nacional y a veces conocemos otros hasta con
cierto mito de romanticismo histórico.
Pero toca la casualidad que cuando se entra en
el terreno profundo de los hechos históricos, se llega a episodios casi
desconocidos y hasta vergonzosos para la humanidad, episodios
protagonizados por los españoles realistas o también por criollos mal
nacidos, tan indecibles son esos acontecimientos que casi duelen las
vísceras al investigarlos y difundirlos.
De ese tipo de hechos, hay ejemplos muy
conocidos, como por ejemplo la traición de Elizondo a Hidalgo y a los
principales cabezas del movimiento independentista, traición que derivó
en la muerte, la decapitación y la macabra exposición de los sagrados
restos de los héroes en la Alhóndiga de Granaditas en Guanajuato.
Arde la cara de coraje cuando se investiga el
documento en el que se narra la forma en que fusilaron en la plaza de
Villarreal de Zacatecas a Timoteo Rosales, niño de once años, cuyo
delito fue ser hijo del zacatecano insurgente don Víctor Rosales.
A continuación se presentará un documento donde
se demuestra la villanía a la que llegaron los jefes realistas, chacales
de la guerra de Independencia contra los insurgentes. Es la sentencia
promovida en Guadalajara por el feroz José de la Cruz, general de los
ejércitos realistas e intendente de la ciudad tapatía, contra el jefe
insurgente José Antonio Torres, hecho prisionero en Palo alto el 4 de
abril de 1812. El papel en el que está escrita la sentencia parece que
quema las manos. Cito:
… Se declara al mencionado José Antonio
Torres, traidor al rey y a la patria, reo confeso en casi todas las
asentadas atrocidades, condenándolo en consecuencia a ser arrastrado,
ahorcado y descuartizado, con confiscación
de todos sus bienes.
El cadáver se mantendrá en el patíbulo hasta las
cinco de la tarde, se bajará a esta ahora y conducido a la plaza nueva
de Venegas, se le cortará la cabeza y se fijará en el centro de ella
sobre un palo alto, descuartizándose ahí mismo el cuerpo y se remitirá
un cuarto del mismo al pueblo de Zacoalco, en donde se fijará sobre un
madero elevado; otro cuarto en la horca de la garita de Mexicaltzingo de
esta ciudad, por donde entró a invadirla; otro en la garita del Carmen,
salida al rumbo de Tepic y San Blas y el último cuarto se colocará en la
plaza del bajío de San Pedro, que lo es para el Puente de Calderón.
Que en cada uno de dichos parajes se fije una
tabla con el siguiente rótulo: “José Antonio Torres, traidor al rey y a
la patria, cabecilla rebelde e invasor de esta capital.”
Que pasados cuarenta días se bajen los cuartos y
a inmediación de los lugares respectivos en que se hayan puesto, se
quemen en llamas vivas al fuego, esparciéndose las cenizas por el aire.
Que con testimonio de esta sentencia se pase
oficio al subdelegado de San Pedro Piedra Gorda para que teniendo el reo
casa propia en aquel pueblo y no habiendo perjuicio de tercero por censo
y otro derecho real sobre de ella, la haga derribar inmediatamente y
sembrar de sal, dando cuenta con la diligencia correspondiente.
Pero antes de proceder a la ejecución de esta sentencia,
el texto del escrito se pasará al muy ilustre señor general don José de
la Cruz, para su confirmación o lo que hubiere lugar, manteniéndose
siempre en la mayor reserva la causa, disponiendo su señoría sobre ella
y sus contenidos lo que tenga por más conveniente.
Lo proveyeron y determinaron definitivamente
juzgado los señores presidente y vocales de la Junta de Seguridad y lo
firmaron: Juan José de Sousa Viena, Francisco Antonio de Velazco, Manuel
García de Quevedo y Domingo García.
Guadalajara, 12 de mayo de mil ochocientos doce.
Ejecútese la sentencia: José de la Cruz.
Si la sentencia anterior hubiera sido dictada tan sólo
por el perverso José de la Cruz, cabría la posibilidad de encontrar la
explicación de que se trataba de un loco maniático, atroz y
extravagante, pero cuando se llega al final del documento y se observa
que en tal sentencia intervienen los miembros de la abominable junta de
seguridad de la ciudad, sólo se puede llegar a la conclusión de que
aquellos individuos eran infrahumanos, míseros y sórdidos, mezquinos y
crueles y habría que buscar muchos otros calificativos, con los que se
pudieran calificar las horripilantes acciones de aquellos bárbaros.
Sin embargo, tal vez resulta más vergonzoso para
la humanidad, saber que en pleno siglo XXI, en diversos aspectos de la
vida, muchos hombres seguimos siendo igual de bárbaros y crueles, pues
creo que absolutamente para nadie son desconocidos los actos de crueldad
que ocurren hasta en el seno de las familias, donde los padres golpean y
maltratan a los hijos y en donde campea la violencia intrafamiliar
física y psicológica, no sólo del hombre hacia la mujer, sino también
de la mujer hacia los hijos o hacia el padre. Desafortunadamente en esas
familias se forman muchos de los desadaptados sociales, de los
delincuentes y de los criminales modernos.
Cosa semejante ocurre en muchos grupos sociales,
en los cuales se observa cómo dirigentes y asociados tienden a la
premeditada y dolosa agresión psicológica, a la venganza y a la
marginación.
Yo me pregunto ¿Por qué la Independencia y la
Revolución no han surtido el tan difundido efecto de libertad y de
igualdad tan pregonados en la actualidad?
Si la vida y la salud me lo permiten, este
último punto, lo analizaremos en otro momento de nuestra agrupación
Morelos Zacatecas; febrero 23 del año
2009
EL CRONISTA MUNICIPAL
PROFESOR JOSÉ R. TREJO REYES
P. D. Me es
muy satisfactorio, entregar a los compañeros cronistas un ejemplar del
folleto titulado El Siervo de la Nación, escrito por el que habla
dentro de la serie titulada Hablando del bicentenario.

|